bienal de venecia 2026

Amalia Amoedo sumó obra a su colección personal de 800 piezas

Biennale. Amalia Amoedo y Matías Duville en Monitor Yin Yag, la instalación que se presentó en Venecia. Foto: ig.a.a.

Amalia Amoedo es las herederas de Amalia Fortabat la que tiene un perfil público en dos únicas áreas: el arte y la Fundación Policía Federal Argentina, que crearon su abuela y Carlos Bulgheroni, el padre de Marcos  Bulgheroni, el CEO de Pan American Energy. 

Hace unos días, Ama –como la llaman quienes la conocen–  anunció en la Bienal de Venecia que compraría Monitor Yin Yang, la instalación del artista  Matías Duville que representó a la Argentina en el pabellón homónimo. Amoedo fue integrante del jurado que finalmente seleccionó Monitor Yin Yang para la famosa bienal de arte. Consultada por PERFIL respecto de esta situación, Laura Hakel, curadora  de la Colección Ama Amoedo y de Proyectos Artísticos, explicó que “en el proceso hubieron más de sesenta propuestas escritas y  bocetos,  y la decisión fue colegiada (consensuada  con los integrantes del jurado). Lo que Amaliai adquirió es otra cosa: es la obra realizada, es decir, la instalación materializada en el Arsenale, y que solo puede experimentarse en vivo. Y Amalia  tomó la decisión (de comprar Monitor Yin Yang) al visitar el pabellón en la inauguración, conmovida por la obra ya construida”.

El secreto. “Admiro profundamente la obra de Matías Duville y la manera en que esta instalación nos coloca, como espectadores, en el centro de una reflexión sobre el tiempo, el paisaje y los recursos naturales”, declaró Amoedo a poco de comunicar que sumaría la obra a su colección  que ya suma unas ochocientas obras de arte moderno y contemporáneo de la década de 1920 hasta la actualidad. Laura Hakel explicó a PERFIL que “la adquisición no es la instalación efímera de sal y carbón –que se degrada con el tránsito de los visitantes– sino un monumental dibujo de tres metros por diez metros, más la documentación completa, los audios y un protocolo demontaje que habilita su reinstalación en otros espacios expositivos”. Finalmente el secreto que guardan Amoedo y Barro –la galería que representa a Duville– es cuánto se pagó por Monitor Yin Yang.