Horas antes del encuentro que el PRO organizó en Vicente López para soñar con el regreso a la gobernación bonaerense de la que María Eugenia Vidal se fue en 2019 con una derrota por catorce puntos de diferencia con el peronismo, el macrismo liberó una foto para publicitar que el scouting en busca de una “new Juliana Awada” había concluido. La seleccionada para acompañar el corazón de Mauricio Macri y las imágenes de una futura campaña electoral fue Dolores Teuly. El nombre de esta mujer de 46 años, separada, y quien fue empleada en Casa Rosada durante la etapa presidencial del macrismo, ya había circulado en marzo último cuando Sofía Smaldone había sido señalada como su novia. También lo fue Chloé Bello, pero la modelo descartó esa posibilidad con poca piedad y tacto: dijo que Macri podría ser más su padre que su novio.
Pero todo ese revoleo de nombres y rumores son parte del pasado, y es Dolores Teuly la que, mediáticamente, tendrá el papel de generar un magnetismo visual como el de Juliana Awada. El apellido Teuly tuvo un paso fugaz por la prensa cuando a fines de los noventa, su hermano Agustín fue novio de Juana Viale cuando ésta era tan solo la “nietísima” de Mirtha Legrand.
Desafío. En el acto partidario de ayer viernes, Macri pudo colar la palabra “amor” para aludir a su presente sentimental, y para que el lanzamiento de la campaña bonaerense “Próximo paso” pueda colarse fuera de la noticias estrictamente políticas. La misma estrategia mediática utilizada durante el romance con Juliana Awada, uno que hasta incluyó la firma de Macri de un decreto para que el gobierno porteño pague los gastos de viaje de campaña donde sumaban a la por entonces novia luego esposa.
A once años de ese 2015 que, ballottage mediante, Mauricio Macri se convirtió en presidente de la Nación, es puraelucubración emocional determinar qué hubiera sucedido electoralmente con un Macri sin Juliana Awada. Lo primero que se decía en esa época era que ella lo ayudó a mostrarse más empático y más suelto.
Pero el “factor Juliana” fue mucho más que eso: generó páginas y minutos en los medios nacioanles que ni con el aumento de la pauta porteña, Macri hubiera conseguido. Este 2026, Dolores Teuly tiene que llenar un espacio que Juliana Awada hizo grande, y redituable.