La reconstrucción de una imagen

Dolores Teuly tuvo su debut social mediático como novia de Mauricio Macri en la gala del Bellas Artes

Ya hay una acumulación de artículos periodísticos que describen escuetamente quién es la nueva pareja de Mauricio Macri. Esto es, una mujer separada y con hijos, y quien incluso trabajó como parte del staff macrista en la Casa Rosada. De esto último, no hay registro fotográfico por lo que se cree que Dolores Teuly ya tenía el bajo perfil de estos tiempos. Hace unos días, ella y Macri estuvieron en la residencia del embajador de España, donde la Asociación de Amigos del Bellas Artes dio su gala anual de recaudación. Con un amigo empresario, con su primo y sobrina, la pareja compartió mesa.

Noche. Macri y Teuly en la gala que el Bellas Artes hizo en los jardines de la embajada de España. Foto: Sergio Piemonte

No la tiene fácil Dolores Teuly. Al menos en los momentos de alto perfil que comparte con su pareja Mauricio Macri. Si bien en el tejido de su alianza 2027 con Javier y Karina Milei se mueve con esa soltura que da  abrazarse a pocos escrúpulos con la misma facilidad que lo hacen sus ya experimentados socios políticos, en espacios como por ejemplo, la gala anual del Bellas Artes que tuvo lugar hace unos días, su presencia ya no provoca el candor y la efervescencia de 2015. Por cierto, esto no quiere decir que le hacen un vacío a su paso, pero ya no hay invitados o empresarios que buscan crear momentos para salir en una foto con Macri.  Los porcentajes tan elevados de su imagen negativa no comprenden solamente a opositores de ayer y de hoy, no solamente a riquelmistas. 

Igualmente, operadores, corresponsales mediáticos y amigos dueños de medios de comunicación no le faltan al expresidente para mostrarlo “alto y ojos más azules”. 

La misión. En ese contexto, la aparición de Dolores Teuly supuso, además de una nueva apuesta al amor por parte de Mauricio Macri, una oportunidad para repetir el “efecto Juliana Awada”. Esto es, aprovechar lo que generan los romances en los medios de comunicación, para tener una presencia en áreas donde lo importante sean temas políticos y así, buscar que la imagen negativa descienda al menos por debajo de los cincuenta puntos. Y en cuanto a esto, Mauricio Macri cuenta con un diferencial: su hija Antonia Macri –y también Valentina  Barbier–no se niegan a posar junto a él para las fotos, y él hace plan con ambas para llevarlas a estrenos de teatro como el de Hairspray en el Coliseo.

En escena. En este contexto, la gala que la Asociación Amigos del Bellas Artes organizó en el embajada de España  fue como un debut social y mediático de este Macri –nuevamente enamorado– y Dolores Teuly. Y en un punto fue perfecto: foto con banner, foto en mesa con su polémico primo Ángelo Calcaterra –algo incómodo con tantos flashes–, fotos y videos en la pista de baile con banda sonora de los años ochenta, y saludo de despedida.  Y un detalle importamte, en general para todo político e incluso empresario, Dolores Teuly no habla con los medios, y no parece una persona buscafatos. 

Mientras todo esto sucedia en  la embajada en Barrio Parque,  Juliana Awada genera otro tópico mediático: ese mismo día llegada a Montreux para un tratamiento master detox en la clínica suiza La Prairie (ver pág. 55).  

 

El círculo rojo sale de noche por galas varias

E.I. 

Varios de los empresarios que se suponía estarían apoyando con su presencia a Javier Milei en el  Council of the Americas 2026 del pasado 20 agosto se excusaron porque tenían la agenda tomada con antelación, y se los vio participar de reuniones sociales varias. También era comprensible porque, en general, ninguno de los funcionarios de gobierno podrían sorprenderlos con novedades en sus respectivos discursos de quince minutos, y con el clima social adverso con Milei, quizá era recomendable que las crónicas registraran cuándo habían aplaudido o no al Presidente. 

En la gala del Bellas Artes estuvo Federico Braun, quien sí estuvo en el Council pero se fue a minutos de que Milei comenzara a hablar. También en esa cena organizada por la Asociación de Amigos del Bellas Artes estuvo Luis Galli con su mujer, uno de los pocos empresarios de alto perfil. Fernán  Saguier y su mujer Pamela son de los infaltables a esta gala. 

Por otro lado y en el Foour Seasons, en el lanzamiento de la alianza del chef Mauro Colagreco con el emprendimiento inmobiliario Pride Canning, estuvieron Mauricio Filiberti –uno de los dueños de Edenor–; Gustavo Scaglione, quien sumó Telefe a su holding de medios; y Facundo Gómez Minujín.

Finalmente, la cena anual de la Fundación Margarita Barrientos –la “pobre” preferida del establishment y del macrismo– tuvo a Daniel Vila y a Jorge Brito, quien con un River tan complicado no está para pagar encuestas que midan su perfil presidencial.