Con el fallecimiento del rey Harald V de Noruega, su hijo, que tomó el nombre de Haakon VIII, se convirtió en el nuevo monarca. A pesar de que es considerado un estandarte de la modernización, su llegada al trono dio de qué hablar en el país debido a diversos escándalos que lo involucran tanto a él como a su esposa y nueva reina, Mette-Marit.
Durante sus años como príncipe, el rey Haakon encarnó los valores de su generación, con la defensa del medioambiente y la lucha contra el racismo y la homofobia. "Es importante que protejamos lo que somos, y que Noruega sea un país donde esté permitido amar y estar con quien uno quiera", declaró después de un ataque a la comunidad LGBTQ+ en Oslo.
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Haakon y Mette-Marit: un matrimonio escandaloso
La pareja real se vio envuelta en polémicas desde sus inicios, ya que cuando se conocieron en un festival en 1999, Mette-Marit, quien era hija de un padre periodista con problemas de alcoholismo y una madre empleada de banca, ya era madre soltera. Su hijo, Marius Borg Høiby, nació en 1997 y su padre era un hombre que tuvo problemas con la justicia por asuntos de drogas.

A pesar de que la prensa pasó de página con el tiempo, los escándalos no tardaron en regresar. La princesa Marta Luisa, hermana mayor de Haakon y adepta de las terapias alternativas, fue acusada de aprovechar su título con fines comerciales. Además, luego del suicidio de su ex marido, el escritor Ari Behn, volvió a casarse con Duke Verrett, autoproclamado “chamán de sexta generación”.
Por otro lado, Mette-Marit también padeció graves problemas de salud debido a una fibrosis pulmonar. Esta enfermedad dificulta la respiración, lo que la obligó a suspender distintos compromisos los últimos años. Sin embargo, en junio se sometió a un trasplante de pulmones exitoso.
El caso Epstein y la condena del hijo de Mette-Marit
Uno de los escándalos más fuertes en los que se vio envuelta la monarquía noruega está directamente relacionado con la filtración de emails entre Mette-Marit y el empresario y delincuente sexual Jeffrey Epstein, que revelaron su relación sostenida por varios años. Incluso llegó a alojarse 4 días en su domicilio en Florida.

Cuando el caso se destapó, la actual reina consorte pidió disculpas inmediatamente y afirmó que se trató de un error de juicio y que fue manipulada y engañada por Epstein. No obstante, gran parte de la opinión pública sostiene que no debería ser monarca de Noruega, según distintas encuestas. "Cuando uno se casa, lo hace para lo mejor y lo peor", abundó Haakon en marzo de 2026 durante una entrevista televisada de la pareja.
Otro gran escándalo que golpeó a la familia real fue la condena de Marius, su hijo, a 4 años de cárcel por dos casos de violación y otros 32 cargos. De hecho, uno ocurrió en 2018 en la residencia oficial de su madre. A pesar de estas controversias, el rey Haakon mantiene alta confianza por parte de los ciudadanos noruegos, según el último sondeo disponible, en el que ocho noruegos de diez consideraban que sería un buen soberano.
JSM