SALUD PÚBLICA

1,3 millones de argentinos tienen chagas: en qué consiste y cuáles son los síntomas

Se trata de una afección silenciosa que, en muchos casos, puede pasar años sin presentar síntomas pero generar complicaciones graves si no se detecta a tiempo.

1,3 millones de argentinos tienen chagas: en qué consiste y cuáles son los síntomas. Foto: reperfilar.

En la Argentina, alrededor de 1,3 millones de personas viven con Enfermedad de Chagas, una afección silenciosa que, en muchos casos, puede pasar años sin presentar síntomas pero generar complicaciones graves si no se detecta a tiempo.

La enfermedad es causada por el parásito Trypanosoma cruzi, que se transmite principalmente a través de un insecto conocido como vinchuca. Este vector suele habitar en viviendas precarias, especialmente en zonas rurales del norte del país, aunque también existen otras formas de contagio, como la transmisión congénita (de madre a hijo), transfusiones de sangre no controladas o trasplantes.

¿En qué consiste la enfermedad?

El Chagas tiene dos etapas bien diferenciadas. La primera es la fase aguda, que ocurre poco después de la infección y suele ser leve o incluso asintomática. Luego, puede pasar a una fase crónica que puede durar décadas sin manifestaciones clínicas evidentes.

Sin embargo, en aproximadamente un 30% de los casos, la enfermedad evoluciona y afecta órganos vitales, especialmente el corazón y el sistema digestivo.

¿Cuáles son los síntomas?

Durante la fase aguda, los síntomas pueden incluir:
    •    Fiebre prolongada
    •    Cansancio
    •    Inflamación en el lugar de la picadura
    •    Hinchazón de un ojo (signo de Romaña)

En la etapa crónica, en cambio, los signos pueden tardar años en aparecer. Cuando lo hacen, suelen estar relacionados con complicaciones más severas:
    •    Problemas cardíacos (arritmias, insuficiencia cardíaca)
    •    Agrandamiento del corazón
    •    Trastornos digestivos, como agrandamiento del esófago o colon

Un problema de salud pública

Especialistas advierten que el principal desafío del Chagas es su detección temprana. Muchas personas desconocen que están infectadas, lo que retrasa el tratamiento y aumenta el riesgo de complicaciones.

En los últimos años, las campañas de prevención y control del vector, junto con los análisis en embarazadas, han permitido reducir la transmisión. Sin embargo, la enfermedad sigue siendo una de las más importantes dentro de las llamadas patologías desatendidas en América Latina.

El diagnóstico se realiza mediante análisis de sangre, y existen tratamientos que son más efectivos cuanto antes se inicien. Por eso, los expertos recomiendan realizar controles, especialmente a quienes hayan vivido o vivan en zonas de riesgo.

Con mayor información, acceso al diagnóstico y políticas sostenidas, el objetivo sanitario es claro: reducir el impacto de una enfermedad que, aunque silenciosa, aún afecta a millones de argentinos.