CIENCIA

Investigan los orígenes de la hormona del estrés

Los investigadores buscan ahora desentrañar con mayor precisión qué mecanismos disparan esta respuesta y por qué, en algunos casos, el sistema queda “encendido” incluso cuando el estímulo desaparece.

Investigan cómo se crea la hormona del estrés. Foto: reperfilar.

Un grupo de científicos avanza en nuevas investigaciones para comprender en detalle cómo se produce la llamada “hormona del estrés”, un proceso biológico clave que influye tanto en la salud física como mental de las personas. El foco está puesto en el cortisol, una sustancia que el organismo libera en situaciones de alerta y que, en niveles elevados, puede generar consecuencias negativas.

El cortisol se produce en las glándulas suprarrenales como respuesta a señales enviadas por el cerebro, especialmente desde el hipotálamo y la hipófisis. Este circuito, conocido como eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal, se activa ante situaciones de peligro o presión, preparando al cuerpo para reaccionar.

Los investigadores buscan ahora desentrañar con mayor precisión qué mecanismos disparan esta respuesta y por qué, en algunos casos, el sistema queda “encendido” incluso cuando el estímulo desaparece. Este fenómeno está vinculado a enfermedades como la ansiedad, la depresión y trastornos del sueño.

“Entender cómo se regula la producción de cortisol es clave para desarrollar tratamientos más eficaces”, señalaron desde uno de los equipos científicos que lidera el estudio. En ese sentido, se analizan tanto factores genéticos como ambientales, incluyendo el impacto del estrés crónico en la vida cotidiana.

Además, los avances en neurociencia y biología molecular permiten observar con mayor detalle cómo interactúan las neuronas y las hormonas en este proceso. Esto abre la puerta a posibles terapias que no solo reduzcan los niveles de estrés, sino que también prevengan sus efectos a largo plazo.

En un contexto donde el estrés se ha convertido en una problemática cada vez más extendida, comprender su origen biológico se vuelve una prioridad. Los especialistas coinciden en que estos estudios podrían marcar un antes y un después en la forma de abordar la salud mental y mejorar la calidad de vida.