133 nuevos casos de intoxicación por monóxido de carbono: cómo prevenirlo
La cartera sanitaria nacional reportó la cifra oficial de personas afectadas por el gas invisible y difundió una serie de recomendaciones urgentes para prevenir accidentes en los hogares ante la llegada de los primeros fríos.
El Ministerio de Salud de la Nación registró 133 nuevos casos de intoxicación por monóxido de carbono en diferentes puntos de la Argentina. El incremento de los episodios coincidió con el ingreso del primer frente frío de la temporada invernal y el consecuente encendido de los sistemas de calefacción domésticos. Las autoridades sanitarias activaron una campaña de prevención urgente para frenar la curva de accidentabilidad en las viviendas particulares.
La agencia de noticias Noticias Argentinas accedió al informe técnico del Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud, donde constató que el monóxido de carbono provoca cerca de 200 muertes anuales en el país. El documento oficial remarcó que se trata de un gas altamente tóxico que no tiene olor, color ni sabor, lo que dificulta su detección temprana por parte de las víctimas.
El elemento químico ingresó a los pulmones de los afectados y reemplazó al oxígeno en la sangre, un proceso que generó daños severos en el sistema nervioso central y el aparato cardiovascular. Los síntomas iniciales de la afección se confundieron con un cuadro gripal o una intoxicación alimentaria, manifestándose a través de fuertes dolores de cabeza, náuseas, vómitos, embotamiento y mareos.
Cómo detectar y evitar el contacto con el monóxido de carbono
La mayoría de los accidentes ocurrieron por el uso de braseros, seguidos por fallas en calefones, termotanques y estufas de tiro balanceado. La falta de mantenimiento adecuado de los quemadores de gas y la obstrucción de los conductos de evacuación externa conformaron las principales causas mecánicas detectadas por los peritos de bomberos en los inmuebles.
La mayoría de los accidentes ocurrieron por el uso de braseros, seguidos por fallas en calefones, termotanques y estufas de tiro balanceado.
La cartera sanitaria exhortó a la población a controlar las instalaciones con gasistas matriculados y a verificar de manera constante que la llama de los artefactos sea de color azul. Una coloración amarilla o anaranjada representó una señal de mala combustión y la consecuente liberación del veneno ambiental, un factor que requirió el apagado inmediato del equipo.
Las medidas que recomendó el Ministerio de Salud para evitar la intoxicación
La Dirección de Epidemiología enfatizó la necesidad de mantener siempre una ventilación mínima de los ambientes de la vivienda, dejando una ventana abierta algunos centímetros incluso durante las noches más frías. Esta corriente de aire constante aseguró la renovación del oxígeno e impidió la acumulación peligrosa del compuesto químico en espacios cerrados.
El protocolo de prevención oficial prohibió de manera taxativa la utilización de hornallas y hornos de cocina para calefaccionar los ambientes del hogar. "El uso de estos artefactos para elevar la temperatura ambiental multiplica de forma exponencial el riesgo de accidentes fatales debido a la falta de conductos de evacuación", advirtió el comunicado ministerial emitido por las autoridades del área de salud.
Los inspectores técnicos sugirieron la instalación de detectores domésticos de monóxido de carbono, dispositivos electrónicos que emiten una señal sonora cuando la concentración del componente en el aire supera los límites seguros. Estos sensores deben colocarse cerca de los dormitorios a una altura adecuada para advertir el peligro mientras los habitantes duermen.
Cómo se debe actuar ante la sospecha de un escape de gas
El manual de emergencias del sistema de salud pública de Argentina determinó que la primera acción obligatoria consistió en retirar a la persona afectada hacia el exterior para que respire aire puro. Los familiares o acompañantes tienen que abrir de inmediato todas las puertas y ventanas del inmueble antes de comunicarse con las líneas de asistencia médica de urgencia.
Los pacientes que ingresan a las guardias hospitalarias por inhalación del compuesto tendrán que recibir oxigenoterapia de alta concentración mediante máscaras faciales especializadas. El tratamiento temprano busca acelerar la eliminación de la carboxihemoglobina de la corriente sanguínea para reducir la probabilidad de secuelas neurológicas de carácter permanente a mediano plazo.
API/AF