El invierno empezó con más de 170 mil casos de influenza en Argentina
El cambio de estación se asocia con el aumento de enfermedades respiratorias como la gripe, la bronquitis y la neumonía.
La llegada del invierno se dio junto con un aumento de la circulación de virus y enfermedades respiratorias, como la gripe. Según datos de la vigilancia clínica, en Argentina ya se registraron un total de 176.981 casos de influenza, 25.384 de neumonía y 15.397 de bronquiolitis en menores de 2 años.
Actualmente, estas patologías también conviven con el virus COVID-19, con el que comparten síntomas. Es por ello que los especialistas recomiendan realizar una consulta temprana cuando estos aparecen, con el objetivo de asegurar un correcto diagnóstico y evitar complicaciones.
Llegó el invierno: Cómo cuidarse de la influenza y demás enfermedades respiratorias
Viviana Cantarutti, médica clínica de OSPEDYC, afirmó que saber distinguir las señales de las enfermedades es fundamental. “La gripe se diferencia por su fiebre alta y cansancio extremo; la bronquiolitis afecta a bebés con silbidos al respirar, y la neumonía se manifiesta con dificultad respiratoria, especialmente en mayores de 65 años”, profundizó la doctora.
En Argentina ya se registraron un total de 176.981 casos de influenza, 25.384 de neumonía y 15.397 de bronquiolitis en menores de 2 años.
“Es importante recordar que, al ser cuadros mayormente virales, los antibióticos no curan la gripe ni el resfrío; su uso sin receta solo genera resistencia y no acelera la recuperación”, explicó Cantarutti. Sin embargo, para evitar el contagio de estas patologías, la prevención de las mismas es fundamental. “La vacuna antigripal es obligatoria y gratuita para personal de salud, embarazadas, niños de 6 a 24 meses y personas con patologías crónicas”, agregó ella.
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Por otro lado, la médica remarcó la importancia del rol de las personas que conviven con pacientes de riesgo. “Deben mantener el calendario de vacunación al día, ya que funciona como una forma de protección para las personas más vulnerables del entorno”, explicó Cantarutti.
“Para reducir el contagio, basta con acciones cotidianas como ventilar los ambientes todos los días, lavarse las manos con frecuencia y cubrirse con el codo al toser. Ante fiebre persistente o agitación, no hay que automedicarse y se debe concurrir al centro de salud o vacunatorio más cercano. Cuidarnos es una responsabilidad compartida”, concluyó la doctora.
JSM/MSS
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