domingo 05 de febrero de 2023

Irán ejecutó a otro manifestante a pesar de recibir una condena internacional

Irán ejecutó a una segunda persona detenida por participar en las protestas que sacuden el país desde septiembre, a pesar de la condena y las críticas de otros países y grupos de defensa de derechos humanos.

12-12-2022 14:03

Irán ejecutó a una segunda persona detenida por participar en las protestas que sacuden el país desde septiembre a raíz de la muerte de Mahsa Amini, a pesar de la condena y las críticas de otros países y grupos de defensa de derechos humanos.

Majid Rahnavard, de 23 años, fue ahorcado en la ciudad de Mashhad, al noreste del país, acusado de “librar una guerra contra Dios” y de matar presuntamente a puñaladas a dos miembros de la milicia islámica iraní vestidos de civil durante las protestas del 17 de noviembre, informó la agencia estatal Nour News.

Según Nour, fue ejecutado públicamente, apenas unas semanas después de su detención.

Irán ejecutó al primer condenado por participar de las protestas

La noticia se produce tras las declaraciones del grupo de derechos humanos Amnistía Internacional, con sede en Londres, en las que expresaba su preocupación por la inminente ejecución de otras personas encarceladas en Irán que se enfrentan a penas de muerte relacionadas con su participación en protestas.

Entre ellos se encuentran Mahan Sadrat Madani, de 22 años, que fue trasladado el sábado a una prisión de la ciudad de Karaj para preparar su ejecución, y Sahand Nourmohammad Zadeh, acusado de derribar barandillas de autopistas y prender fuego a contenedores de basura y neumáticos, según Amnistía.

Ambos hombres han negado las acusaciones contra ellos y Amnistía afirma que han sido sometidos a “juicios falsos y acelerados” que se han celebrado a lo largo de varias semanas.

Crece la confusión en Irán por el papel de la policía religiosa
Desde septiembre Irán ha vivido una ola de protestas desencadenada por la muerte bajo custodia policial de Mahsa Amini, una joven detenida por no usar correctamente el velo.

El padre de otro joven que se enfrenta a la ejecución declaró el lunes 12 en una entrevista con el periódico moderado Etemad que su hijo era inocente y rogó a las autoridades que no lo ejecutaran.

Mohammad Mehdi Karami, de 21 años, fue detenido tras asistir el 3 de noviembre a una ceremonia de duelo por una mujer de 22 años que murió asesinada por las fuerzas de seguridad en las protestas de septiembre. Su padre, Mashallah Karami, declaró a Etemad que su abogado no ha respondido a sus llamadas y que, cuando apeló a los funcionarios judiciales, le dijeron que estaba cuestionando la palabra de Dios y del profeta.

“Por favor Dios, si estás en posición de ayudar y estás observando, escucha nuestra voz, somos débiles y no tenemos a nadie en este mundo. Mi hijo es inocente y no es un asesino”, expresó Mashallah Karami.

Niños asesinados en Irán

El último ahorcamiento ocurre solo cuatro días después de que las autoridades ejecutaran a Mohsen Shekari, de 23 años, por presuntamente bloquear el tráfico durante las protestas y herir a un miembro de la milicia religiosa con un cuchillo. Varios países europeos y Estados Unidos condenaron la acción y pidieron a Irán que pusiera fin a los castigos.

Los jóvenes y los niños han ocupado un lugar destacado en las protestas y las Naciones Unidas ha condenado a la República Islámica por atacar a menores en violación de sus obligaciones internacionales en materia de derechos humanos.

Crece la confusión en Irán por el papel de la policía religiosa

El 9 de diciembre, nuevamente el grupo de derechos humanos Amnistía Internacional, señaló que había identificado a 44 niños asesinados por las fuerzas de seguridad de Irán en protestas contra el Gobierno.

Unos 34 murieron tras recibir disparos en la cabeza, el corazón u otros órganos vitales. Al menos cinco murieron tras recibir disparos de perdigones metálicos y botes de gas lacrimógeno, y al menos cinco, entre ellos cuatro niñas, fueron golpeados hasta la muerte, según precisó un informe de Amnistía publicado el 9 de diciembre.

Irán lleva casi tres meses inmerso en protestas nacionales contra el sistema político teocrático del país, desencadenadas por la muerte, bajo custodia policial, de Mahsa Amini, mujer de 22 años detenida por infringir presuntamente los códigos islámicos de vestimenta.

AS CP