El abogado constitucionalista, Diego Armesto, en contacto con Canal E, se refirió a que la posibilidad de crear un Banco Federal en Argentina volvió al centro del debate luego de que el presidente Javier Milei planteara la necesidad de reformular el actual Banco Central.
Diego Armesto explicó que la propuesta busca alinearse con el texto constitucional. “Dentro de las facultades del Congreso, en la Reforma del 94, se incorporó la idea de tener un banco federal. Un banco federal que significa en su integración federal, casi un símil de la Reserva Federal”, planteó.
Qué se busca para el Banco Central
Asimismo, recordó que el cambio fue impulsado por los convencionales Juan Carlos Maqueda y Antonio Berongaray, quienes buscaban reemplazar el concepto de Banco Nacional por uno verdaderamente federal. En ese contexto, citó una de las frases que marcó el debate constitucional: “No vamos a cambiar el collar para seguir teniendo el mismo perro, es decir, vamos a cambiar el perro”.
Según Armesto, la reforma permitiría “cumplir con una de las pautas establecidas en el texto de la Constitución, que no es más ni menos que tener un Banco Federal con facultades de emisión de moneda”, reemplazando la actual estructura del Banco Central.
Críticas a la última reforma del Banco Central
A su vez, sostuvo que la iniciativa también serviría para revertir los cambios introducidos en la Carta Orgánica en 2012. En ese sentido, cuestionó que aquella modificación convirtió al Banco Central en “un banco que le daba oxígeno constantemente a los políticos de turno”, dejando de lado su función principal de preservar el valor de la moneda.
Para fundamentar su posición, el entrevistado recordó una crítica realizada cuando nació el Banco Central en 1935: “José Nicolás Matienzo, un gran constitucionalista y senador nacional, él decía, en el proyecto no veo que hayan leído la Constitución. Bueno, acá volvemos a lo mismo. Es decir, sí, lean la Constitución”.
Además, aclaró que un eventual Banco Federal requeriría una profunda reforma institucional, no solo un cambio de nombre y explicó que habría que redefinir “cómo va a estar integrado el directorio, cómo va a ser el funcionamiento del Banco Central, cuáles van a ser las atribuciones”, siempre respetando las competencias que la Constitución asigna al Congreso.