En diálogo con Canal E, Eduardo Reina, analista político y especialista en relaciones internacionales, reflexionó sobre el fracaso de los organismos multilaterales, el caso Venezuela y el lugar que ocupa la Argentina en el nuevo tablero global.
La escalada internacional en torno a Venezuela volvió a exponer, según Reina, las profundas limitaciones de los organismos multilaterales. Para el analista, la crisis no es coyuntural sino estructural. “Todos los organismos multilaterales en el mundo han perdido la carrera”, afirmó, al señalar que estas instituciones quedaron atrapadas en la burocracia y lejos de las decisiones reales de poder.
Reina sostuvo que hoy las resoluciones llegan tarde y sin autoridad política “Se han quedado en el paper, en la investigación larga, cuando las resoluciones necesitan ser más cortas y más contundentes”, explicó. Como ejemplo, mencionó el rol del FMI en la Argentina: “El Fondo no resolvió el conflicto con la Argentina, lo terminó haciendo Trump”, dijo, marcando cómo el poder real se desplazó hacia negociaciones bilaterales.
Organismos sin peso y el caso Venezuela
Para Reina, Venezuela sintetiza el problema del multilateralismo actual. “Los organismos siempre están a la cola de las resoluciones”, afirmó, al remarcar que no hubo un dictamen categórico ni consenso firme frente a la crisis política y humanitaria. Vetos cruzados, especialmente de Estados Unidos, impiden resoluciones efectivas en Naciones Unidas.
El resultado es un escenario fragmentado: países que apoyan a Maduro, otros que callan y ninguno que lidere una salida concreta. “Hacen declaraciones de forma, pero no de fondo”, señaló Reina. Para el analista, cuando una organización pierde peso político, también pierde capacidad de decisión real.
Argentina, Trump y el nuevo orden mundial
En este contexto, Reina analizó el posicionamiento internacional de la Argentina. “Milei juega definitivamente detrás de la figura de Donald Trump”, sostuvo, aunque advirtió que ese alineamiento tiene límites temporales. La clave, según explicó, está en mantener vínculos abiertos, especialmente con China. “China no va a perder sus negocios en Latinoamérica”, afirmó, relativizando el impacto ideológico en la geopolítica.
Para Reina, el mundo se encamina hacia un nuevo reparto de poder informal. “Hay un nuevo orden mundial donde el gran perdedor es Latinoamérica”, aseguró, en un escenario de desunión regional. Brasil, que alguna vez intentó liderar la región, perdió protagonismo tras su fallido intento de mediación en Venezuela.
Finalmente, advirtió sobre la política interna de Estados Unidos. “Trump necesita ganar las elecciones intermedias para sostener su poder”, explicó, recordando que divisiones internas en el Senado podrían debilitarlo. Para Reina, entender estas tensiones es clave para anticipar el rumbo de la política internacional.