Eugenio Semino, defensor de la tercera edad, en conversación con Canal E, analizó los datos del último informe del CEPA, destacando la pérdida de poder adquisitivo de las jubilaciones y la falta de respuestas políticas a la crisis social de los adultos mayores.
"Lo que vemos es que los jubilados, en términos del poder adquisitivo de su haber, vienen perdiendo ininterrumpidamente desde el 2013 a la fecha", explicó Semino al referirse a la difícil situación de los adultos mayores en Argentina.
Según el informe del CEPA, las jubilaciones mínimas han sufrido una pérdida del 27,4% entre 2024 y 2025 debido a la fórmula de actualización aplicada por el gobierno. Sin embargo, Semino aclara que la pérdida es aún mayor cuando se considera el período completo. "En el período de diciembre de 2020 a marzo de 2024, las jubilaciones y pensiones en total perdieron un 50.8% de poder adquisitivo", agregó.
El defensor de los jubilados destacó que la situación es especialmente grave para los que reciben la mínima, dado que la inflación ha superado con creces los aumentos otorgados. "En 2023, el reajuste fue del 140%, pero la inflación alcanzó el 211%", lo que significa una pérdida neta para millones de jubilados. Además, subrayó que "hoy el haber del jubilado mínimo no sirve absolutamente para nada", ya que no alcanza ni siquiera para cubrir los gastos básicos, como vivienda y medicamentos.
La necesidad urgente de una recomposición y un debate integral
Semino también señaló la falta de atención de las autoridades políticas a esta crisis y la urgencia de una recomposición de los haberes. "Es un verdadero disparate que un jubilado esté cobrando 400.000 pesos, cuando la canasta del jubilado ya supera el millón y medio de pesos", expresó indignado. Según el experto, no solo los jubilados, sino también los sectores más vulnerables, como las pensiones no contributivas por discapacidad, enfrentan una situación de extrema precariedad.
El defensor de la tercera edad insistió en que "el problema de los jubilados no es solo suyo, es también de los jóvenes", ya que muchos jubilados han tenido que ocupar empleos informales para sobrevivir, dejando de lado a los jóvenes que deberían ingresar al mercado laboral. "El 50% de los trabajos formales del mercado blanco fueron tomados por jubilados, es una distorsión social enorme", concluyó.
Además, Semino criticó la falta de un debate integral que aborde tanto la reforma laboral como la previsional, ya que ambas están interrelacionadas. "La previsión y la seguridad social se financian del trabajo y se financian desde el fisco", enfatizó, sugiriendo que es esencial discutir estos temas en conjunto para encontrar soluciones a largo plazo.