En diálogo con Canal E, la economista de FADA, Nicolle Pisani Claro, analizó la carga impositiva sobre el sector agropecuario y advirtió sobre el fuerte impacto que tienen los tributos en la rentabilidad de los productores.
Según el último informe, el Estado se queda con el 62,5% de la renta agrícola, considerando impuestos nacionales, provinciales y municipales.
El Estado absorbe más de la mitad de la renta del agro
Pisani Claro explicó que el índice FADA surge de comparar el valor de la producción con los costos necesarios para producir. Sobre esa renta, la carga impositiva es predominante.
“De cada 100 pesos de renta agrícola, 62,50 se van en impuestos”, detalló, en referencia al promedio nacional de cultivos como soja, maíz, trigo y girasol. Sin embargo, aclaró que la situación varía según el cultivo, con casos extremos como el trigo, donde la presión fiscal supera el 100% de la renta.
El impacto del contexto internacional en los costos
Uno de los factores clave que explican este fenómeno es el aumento de costos, impulsado por el contexto global. “El conflicto en Medio Oriente encareció los fertilizantes, especialmente la urea, que aumentó entre 40% y 50%”, explicó la economista.
Esto redujo la renta agrícola y, en consecuencia, elevó el peso relativo de los impuestos sobre el resultado del productor.
Diferencias entre cultivos y provincias
El informe también refleja diferencias importantes entre regiones. La carga impositiva varía según la productividad, los costos y la estructura tributaria local. “Entre Ríos tiene el mayor índice, con 67%, pero no es la provincia que más paga en términos absolutos”, aclaró.
Esto se debe a menores rendimientos y mayores costos, lo que reduce el valor de producción y aumenta el peso relativo de los impuestos.
Qué impuestos pesan más en el sector
A nivel nacional, los tributos explican cerca del 90% de la carga total, con fuerte incidencia de los derechos de exportación.
“Los impuestos no coparticipables representan casi el 60% de lo que paga el productor”, señaló Pisani Claro. En tanto, las provincias aportan alrededor del 9% y los municipios completan el esquema con tasas locales.
El rol del alquiler en la rentabilidad
Otro factor clave es el uso de campos arrendados. Según el informe, cerca del 70% de la producción agrícola se realiza en tierras alquiladas. Esto implica un costo adicional significativo: “El alquiler puede representar entre el 30% y el 40% de la renta agrícola”, explicó.
En promedio, tras impuestos y costos, el resultado económico del productor ronda apenas el 10%.
Aumentos impositivos y presión creciente
El informe también muestra que los impuestos subieron en el inicio del año, especialmente a nivel provincial y municipal. “En provincias como Buenos Aires hubo aumentos de hasta el 100% en el inmobiliario rural”, advirtió.
Estos incrementos, sumados a los costos productivos, refuerzan la presión sobre el sector y reducen los márgenes de rentabilidad.