El presidente de la Cámara de la Industria Aceitera y del Centro de Exportadores de Cereales, Gustavo Idígoras, pasó por Canal E y se refirió a la suspensión judicial de la nueva ley de modernización laboral, el impacto de la crisis energética global y las perspectivas del mercado de granos.
Gustavo Idígoras destacó que la norma fue producto de amplios consensos: “Ha sido un esfuerzo enorme de los distintos sectores empresariales, también sindicales, de la sociedad en general, y ha sido aprobado por mayorías, en diputados y en senadores”. Además, remarcó que aún no estaba plenamente operativa: “Por ahora, no tiene efectos prácticos esta ley, pero ha sido adoptada por el Poder Ejecutivo”.
Críticas a la decisión judicial
Sobre la decisión judicial, cuestionó su alcance: “Un efecto suspensivo tan amplio es básicamente suspender los efectos de la interrupción de cambios en el régimen de contratos laborales en Argentina”. Y agregó: “No hay un cambio de circunstancia que amerite una acción de esta naturaleza”.
Idígoras advirtió sobre las consecuencias económicas de la medida: “Genera una imprevisibilidad muy elevada. Cualquier relación laboral, tanto de un trabajador como de una empresa”. También mencionó el efecto sobre decisiones de inversión: “Puede ser un componente de incertidumbre muy alta que lleve a detener cualquier inversión”.
Duro impacto en el mercado petrolero ante el conflicto en Medio Oriente
En relación con la crisis energética global, planteó: “Estamos frente a una crisis mundial petrolera”. Sobre la misma línea, explicó que el conflicto internacional elevó los costos energéticos: “El conflicto bélico ha disparado el precio del petróleo”.
En ese contexto, el entrevistado remarcó la oportunidad que tiene Argentina: “Tenemos una producción de biodiesel cuatro veces la capacidad de consumo local que tenemos instalada”.
En este sentido, mencionó una solución concreta: “Mañana podríamos prender cualquiera de las fábricas de biodiesel, transformar un litro de aceite de soja en un litro de biodiesel, que está a 20% más barato que el gasoil importado”.