viernes 18 de junio de 2021
CIENCIA Ante los Primeros fallecimientos en Buenos AIRES
22-02-2020 01:30

Aceleran la prevención buscando contener el brote de sarampión

Con la vacunación tratarán de frenarlo antes de agosto, para no perder la condición de país “libre de la patología”. También preocupa el dengue.

22-02-2020 01:30

Mientras el mundo discute las cifras de muertes del coronavirus y la OMS analiza si dar una alerta global ante una epidemia que aún no cumplió dos meses, Argentina enfrenta un problema de salud pública más grave y antiguo: el sarampión y el dengue, dos patologías que habían sido casi totalmente controladas y que ahora regresaron: esta semana cobraron dos muertes en Buenos Aires. “Vemos que en este momento el sarampión y el dengue son una realidad mientras que el coronavirus es una posible amenaza. Es cierto que tenemos que prepararnos para su eventual llegada, pero la percepción del riesgo está algo tergiversada”, le aseguró a PERFIL la infectóloga Carla Vizzotti, responsable de la Secretaría de Acceso en el Ministerio de Salud de Nación.

La experta detalló que, según las investigaciones de los dos fallecimientos, “en el caso de sarampión la afectada fue una persona inmunocomprometida (tomaba medicamentos inmunosupresores por su trasplante) y en el caso del dengue, ocurrió en una persona mayor, que llegó a la guardia con síntomas avanzados. “Por eso, las conclusiones que podemos sacar es que la gente no se automedique y consulte al médico en forma precoz. Y –por otra parte– volver a enfatizar la importancia de la vacunación preventiva: tenemos que revertir lo antes posible lo que pasó los últimos años, cuando la tasa de vacunación de la población fue cayendo. Para tener protección adecuada tenemos que volver a superar el 95% de cobertura”.

Para Vizzotti, por ahora sabemos que hay circulación de dengue tanto en forma “importada” como en casos de contagio autóctonos. Y dado el contexto regional, “creemos que esta temporada va a ser ‘intensa’ en cantidad de casos aunque, por ahora, es imposible prever con exactitud lo que pasará porque depende de factores poco predecibles, como el clima”.

Según le dijo a PERFIL Omar Sued, presidente de la  Sociedad Argentina de Infectología, “vemos una situación preocupante porque este año la epidemia de dengue parece ‘estar viniendo’ más fuerte que en períodos anteriores. Se verificó la presencia de mosquitos Aedes aegypti en casi toda CABA y también sabemos que Brasil y Paraguay están padeciendo brotes con muchos afectados, lo que tendrá una influencia innegable sobre Argentina. Por eso tenemos que acelerar el descacharrado y usar repelentes. Y ante cualquier síntoma hacer una consulta rápidamente”.

Para explicar qué implica el dengue para la salud pública, Tomás Orduna, jefe de medicina tropical y medicina del viajero del Hospital Muñiz, le detalló a PERFIL que cada año, en el mundo, unos 400 millones de personas se lo  contagian. De esas, 100 millones tendrán diversos cuadros clínicos. Y 500 mil personas sufrirán síntomas graves. Finalmente, habrá unos 15 mil fallecimientos. Y aunque la mortalidad parezca baja, es una enfermedad que impacta enormemente en los recursos del sistema de salud: desde la atención de pacientes ambulatorios, las internaciones y los insumos hasta la cantidad de profesionales que deben dedicarse a atender. Además, todavía hay que sumarle otro  costo económico –tanto a nivel personal como en la productividad del país–, que se genera cuando miles de pacientes no pueden trabajar durante períodos de hasta diez días”.

Para este experto, en base a los estudios sobre cómo fueron los brotes de dengue que sufrimos en 2009 y 2016, “podemos estimar que, para la zona de AMBA, el pico de la epidemia lo estaremos registrando posiblemente a mediados de marzo”. Aunque todo depende de cómo evolucionen el calor y las lluvias en las próximas semanas. “En principio podríamos estimar que, en cantidad de casos, también estaremos en un promedio entre esos dos años: en 2009 hubo unas 28 mil notificaciones y en 2016 unos 78 mil casos”, aventuró.

En stock. Desde el Ministerio Público aseguraron que “en los últimos tiempos se gestionó la compra de un millón de dosis de vacunas para el sarampión y tenemos otro millón en stock y en distribución en las provincias. Ahora nos estamos enfocando en acelerar la repuesta a este brote para poder ‘cortarlo’ antes del mes de agosto, de manera de evitar perder la condición de ‘país libre de sarampión’ y no pasar a ser un país con ‘sarampión endémico’. Esto explica que estamos poniendo las prioridades de salud pública sobre el dengue y también el sarampión”.

Orduna agregó que “en materia de sarampión, si bien estamos todavía lejos de tener el problema que sufre Brasil –solo San Pablo registró casi 4 mil casos–, lo cierto es que tenemos que apuntar a vacunar en forma amplia para volver a la situación que tuvimos entre 2000 y 2018, cuando el continente americano fue declarado por la OMS como ‘libre’ de sarampión”.

 

Un kit de diagnóstico ‘made in Argentina’

En paralelo al aumento de casos de dengue, un grupo de investigadores de la Universidad Nacional de San Martín (Unsam) y del Conicet presentaron un desarrollo científico original que generó un producto nuevo: se trata de una tira reactiva capaz de confirmar la presencia del virus del dengue en un paciente, en no más de diez minutos, a un costo bajo y sin necesidad de análisis complejos, gracias a su formato similar a los tests de embarazo. El doctor Diego Comerci, uno de los investigadores responsables del desarrollo, le explicó a PERFIL que “poner a punto el kit nos llevó cinco años de trabajo. Y es una herramienta especialmente útil para poder armar una red de alerta rápida, ya que en minutos se sabrá, con un 94% de certeza si es, o no, dengue. De serlo, las autoridades podrían ir directamente al domicilio del afectado, fumigar o intervenir con un descacharrado, lo que puede ayudar a controlar la epidemia en menos tiempo”. El producto, que fue homologado y aprobado por la Anmat, va a ser adquirido por el Ministerio de Salud de Argentina. Y el propio ministro Ginés González García aseguró que “se va a impulsar su utilización local y también lo presentamos ante las autoridades de salud de los países vecinos porque es un producto que puede mejorar mucho el diagnóstico precoz y la capacidad operativa de la respuesta al brote”.

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