El Mar Mediterráneo registró temperaturas excepcionales este verano europeo y un estudio científico atribuye gran parte del calentamiento al cambio climático, provocado por la actividad humana.
Los mares europeos y el atlántico atraviesan una ola de calor marina sin precedentes para esta época del año. Un análisis del World Weather Attribution (WWA) determinó que el cambio climático provocado por las emisiones humanas añadió alrededor de 2°C al calentamiento del Mediterráneo, mientras que cerca del 80% de su zona occidental estuvo afectada por temperaturas externas.
Durante Julio, la temperatura media del Mediterráneo llegó a los 27°C, el registro más elevado para ese mes. La situación alcanzó valores todavía más extremos a comienzos de agosto, cuando una boya ubicada cerca de Mallorca registró 33°C en el agua.
Un mar más caliente, un problema que va más allá de las playas
El aumento de la temperatura del Mediterráneo puede generar consecuencias sobre los ecosistemas marinos, ya que algunas especies pueden sufrir estrés térmico, desplazarse hacia aguas más frías o incluso morir por no poder adaptarse.
El calentamiento también puede afectar actividades económicas como la pesca y el turismo. Además, un mar más cálido puede aportar mayor humedad a la atmósfera y favorecer condiciones para episodios de lluvias intensas y tormentas.
Para los investigadores, estos registros son otra señal del impacto del cambio climático sobre los océanos. El fenómeno no se limita a las temperaturas del aire: el calentamiento global también está modificando los mares y los ecosistemas que dependen de ellos.
*Sol Cardozo