La NASA avanza con paso firme en su ambicioso programa de exploración lunar y apunta a concretar el alunizaje a fines del 2028 a través de la misión Artemis IV. El objetivo central no sólo es regresar a la superficie de la Luna. Entre los hitos previstos se encuentra el ensamblaje de la estación orbital Gateway, que actuará como plataforma de apoyo para las misiones tripuladas y la validación de sistemas de aterrizaje de última generación.
Uno de los aspectos de mayor relevancia será la evaluación de dos sistemas clave para el descenso lunar. La nave espacial Starship, desarrollada por la empresa norteamericana SpaceX, y el módulo de aterrizaje Blue Moon, impulsado por la firma Blue Origin, propiedad del empresario estadounindense Jeff Bezos.
La NASA se encuentra actualmente en una etapa de análisis y pruebas para determinar cuál de estas tecnologías será la más adecuada para cumplir los objetivos de la misión Artemis IV.

La directora del Programa de Sistemas de Aterrizaje Humano de la NASA, Lisa Watson-Morgan, reveló: “Estamos evaluando múltiples proveedores porque creemos que la redundancia es clave para el éxito. Starship y Blue Moon ofrecen capacidades diferentes que podrían complementarse en futuras misiones”.
Mientras SpaceX trabaja en una versión adaptada del cohete Starship de gran escala, Blue Origin desarrolla el módulo Blue Moon Mark 2, con objetivos técnicos similares.
Artemis IV: nave espacial Starship y el módulo de aterrizaje Blue Moon en etapa de evaluación
La Starship, concebida como un sistema completamente reutilizable, promete revolucionar la logística espacial al permitir el transporte de grandes cargas y tripulación con costos significativamente menores.
Por su parte, la cosmonave Blue Moon se presenta como un módulo especializado en alunizajes de precisión, diseñado para transportar equipos científicos y astronautas en misiones de larga duración.

El astronauta de Artemis II Reid Wiseman aportó la visión operativa y destacó que “cada avance en estas naves nos acerca a misiones más seguras y sostenibles. Lo que se está construyendo ahora definirá cómo viviremos y trabajaremos en la Luna en la próxima década”.
La NASA convirtió la misión Artemis III en un ensayo orbital y será la prueba de acoplamiento
En este escenario, Artemis IV no solo será una misión de exploración, sino también una demostración de capacidades tecnológicas y de coordinación global. El alunizaje previsto para 2028 marcaría un nuevo capítulo en la historia de la humanidad en el espacio, con implicancias científicas, estratégicas y económicas de gran alcance.
PM/LT