CIENCIA
Experimentos en órbita

Shenzhou-21: astronautas chinos prueban medicina tradicional en el espacio

La tripulación de la Shenzhou-21 inició pruebas con un dispositivo de "cuatro diagnósticos" de Medicina Tradicional China. El informe de Xinhua detalla el uso de sensores en órbita.

Shenzhou-21: Astronautas chinos
Shenzhou-21: Astronautas chinos | captura

Los astronautas Zhang Lu, Wu Fei y Zhang Hongzhang comenzaron esta semana una serie de experimentos médicos a bordo de la estación espacial Tiangong. La misión Shenzhou-21 incorporó un sistema de diagnóstico basado en la Medicina Tradicional China (MTC) que busca integrar el conocimiento milenario con la tecnología de sensores de alta precisión. El objetivo principal es monitorear el estado fisiológico de los tripulantes bajo condiciones de microgravedad prolongada.

El misterio de los abanicos en Dimorphos: cómo el Sol impulsa un bombardeo de rocas entre asteroides

El dispositivo utilizado por la tripulación permite realizar lo que en la MTC se conoce como los "cuatro diagnósticos": inspección, escucha, olfato y toma de pulso. A diferencia de las consultas en tierra, el equipo cuenta con sensores diseñados para captar las vibraciones arteriales y las variaciones en el cutis de los astronautas de manera digital. Los datos se envían en tiempo real a los centros de control en la Tierra para su análisis comparativo con los parámetros de la medicina occidental.

Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Hoy más que nunca Suscribite

Shenzhou-21: Astronautas chinos

La agencia de noticias Xinhua informó que estos procedimientos forman parte de un plan más amplio para garantizar la salud de los astronautas en misiones de larga duración. La Administración Espacial de China busca determinar si los cambios rítmicos del cuerpo humano en el espacio pueden ser detectados de manera temprana mediante estos métodos. La idea es anticiparse a dolencias que los sistemas convencionales de monitoreo suelen detectar cuando los síntomas ya están avanzados.

Sensores de pulso y ritmos biológicos en la estación Tiangong

El experimento no se limita a la observación visual. Los astronautas emplean terminales portátiles que recogen información sobre la "energía vital" o Qi, traducida tecnológicamente como variabilidad de la frecuencia cardíaca y flujo sanguíneo periférico. Según los reportes técnicos de la misión, la falta de gravedad altera los ritmos biológicos de forma significativa, lo que afecta el sueño y la regeneración celular de los tripulantes durante su estancia.

Un misterioso “silbido” en Marte revela la primera evidencia de rayos en el planeta rojo

"La integración de la medicina tradicional en el programa espacial no es solo una cuestión cultural, sino una búsqueda de soluciones preventivas para los desafíos físicos del espacio profundo", detalló el informe oficial del Centro de Astronautas de China. Los investigadores sostienen que el enfoque holístico de la MTC puede ofrecer herramientas complementarias para mitigar la atrofia muscular y la descalcificación ósea que sufren los residentes de la Tiangong.

Además de los diagnósticos, la tripulación realiza pruebas de "confianza humano-máquina". Estas evaluaciones miden la interacción entre los astronautas y los sistemas automatizados de la estación. Los datos recopilados sirven para ajustar los algoritmos de soporte vital y mejorar la autonomía de la nave en situaciones críticas. La precisión en la toma de datos es fundamental para el éxito de futuras misiones tripuladas hacia la Luna y Marte.

El camino hacia Marte y la autonomía médica de las tripulaciones

La misión Shenzhou-21 representa un paso administrativo y técnico clave para la agencia espacial china. Al validar el uso de herramientas de diagnóstico compactas y no invasivas, China busca reducir la dependencia de equipos médicos pesados y complejos. La portabilidad del sistema de "cuatro diagnósticos" lo convierte en un candidato ideal para los espacios reducidos de las cápsulas que viajarán a distancias mayores en la próxima década.

La información obtenida durante estas jornadas en órbita se procesa mediante inteligencia artificial para establecer patrones de salud específicos para el entorno espacial. Los científicos chinos consideran que la medicina tradicional puede aportar una perspectiva distinta sobre el equilibrio homeostático del cuerpo. Este enfoque se suma a las rutinas diarias de ejercicio y dieta que ya cumplen Zhang Lu, Wu Fei y Zhang Hongzhang en el módulo central de la estación.

¿Hielo que hierve? Científicos descubren movimientos inesperados dentro del gigantesco glaciar de Groenlandia

Los resultados preliminares del monitoreo indican que los sensores pueden captar variaciones mínimas en el tono vascular de los astronautas. Este dato es relevante para prevenir complicaciones cardiovasculares derivadas de la redistribución de fluidos hacia la parte superior del cuerpo. La misión continuará con la recolección de muestras biológicas y la realización de pruebas de esfuerzo físico para contrastar con los diagnósticos de los sensores de MTC.

El cronograma de la Shenzhou-21 estipula que la tripulación permanecerá en la estación Tiangong durante un periodo de seis meses. Durante este tiempo, se realizarán al menos tres caminatas espaciales y se instalarán nuevos módulos experimentales en el exterior del complejo. La integración de la medicina tradicional es solo una de las 90 tareas científicas programadas para esta rotación específica de astronautas.

La estación Tiangong se encuentra orbitando a una altitud de aproximadamente 400 kilómetros sobre la superficie terrestre. El sistema de comunicación de alta velocidad permite que los diagnósticos realizados en el espacio lleguen a los especialistas en Beijing en menos de un segundo. Las autoridades espaciales chinas confirmaron que la salud de los tres tripulantes se mantiene estable y dentro de los parámetros esperados para esta fase de la misión.

El último reporte técnico de la misión Shenzhou-21 registró un consumo de energía del dispositivo de diagnóstico de 15 vatios por sesión.