CIENCIA

El misterio de los abanicos en Dimorphos: cómo el Sol impulsa un bombardeo de rocas entre asteroides

Un nuevo análisis de la Universidad de Maryland sobre los datos de la misión DART de la NASA confirma que el asteroide Didymos bombardea a su luna Dimorphos con restos de escombros.

abanicos en Dimorphos
NASA DART revela que los asteroides Didymos y Dimorphos intercambian material | Nasa

La misión DART de la NASA, diseñada originalmente para probar una técnica de defensa planetaria mediante un impacto dirigido, arrojó datos que transforman la comprensión actual de los sistemas binarios de asteroides. Un estudio publicado hoy por la Universidad de Maryland revela que los dos cuerpos celestes, Didymos y su pequeña luna Dimorphos, mantienen una interacción física mucho más dinámica de lo que se estimaba.

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Las imágenes de alta resolución obtenidas durante la aproximación final de la nave muestran que Didymos está lanzando material de manera constante hacia su compañero. Este fenómeno, que los investigadores describieron como un bombardeo de "bolas de nieve cósmicas", explica las marcas inusuales detectadas en la superficie de Dimorphos.

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abanicos en Dimorphos

El proceso tiene su origen en la rotación del asteroide principal. Según el informe técnico, la luz solar ejerce una presión sobre la superficie de Didymos, un efecto conocido como torque YORP, que acelera su giro de manera gradual. Cuando la velocidad de rotación alcanza un punto crítico, la fuerza centrífuga supera la débil gravedad del cuerpo y desprende fragmentos de roca y polvo desde su ecuador.

Lo más llamativo para los científicos fue la velocidad a la que se desplazan estos restos. Los escombros viajan por el espacio a solo 30,7 centímetros por segundo. Esta velocidad es significativamente más lenta que el paso de un ser humano promedio al caminar, lo que permite que el material sea capturado por la gravedad de la luna menor sin desintegrarse.

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"Los granos y las rocas pequeñas son levantados de la superficie de Didymos y terminan aterrizando suavemente sobre Dimorphos", explica el equipo liderado por la Universidad de Maryland en su comunicado oficial. Este intercambio constante de material actúa como un puente físico entre ambos objetos, alterando sus superficies de manera permanente.

El origen de las marcas en forma de abanico en Dimorphos

Las fotografías capturadas antes del impacto de la sonda DART mostraron formaciones geológicas que desconcertaron a los astrónomos durante meses. Se trata de patrones en forma de abanico distribuidos por la superficie de la pequeña luna, que no coincidían con los cráteres de impacto tradicionales producidos por meteoritos externos.

El análisis de los datos confirma que estas marcas son el resultado directo del aterrizaje de los escombros provenientes de Didymos. Al viajar a una velocidad tan reducida, las rocas no generan explosiones, sino que se asientan o rebotan levemente, creando estos rastros característicos en el regolito de Dimorphos.

Este hallazgo refuta la idea de que los asteroides binarios son rocas inertes y estáticas que simplemente orbitan un centro de masa común. Por el contrario, el sistema se comporta como un organismo geológico activo donde la luz solar funciona como el motor principal del movimiento de masa entre ambos cuerpos.

La composición de estas "bolas de nieve" es fundamentalmente rocosa, pero su comportamiento estructural es similar al de agregados de escombros con muy poca cohesión. Esto permite que el material se fragmente y se redistribuya con facilidad ante cualquier cambio en la dinámica rotacional del asteroide de mayor tamaño.

La luz solar como motor de la actividad geológica

El estudio profundiza en cómo la energía térmica del Sol afecta la estructura física de los asteroides cercanos a la Tierra. Al no ser cuerpos sólidos compactos, sino "pilas de escombros", los asteroides como Didymos son extremadamente sensibles a las fuerzas externas que modifican su velocidad de giro.

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"La rotación impulsada por la luz solar es lo suficientemente rápida como para desprender material que finalmente aterriza en su compañero", señala la investigación de la Universidad de Maryland con fecha del 8 de marzo de 2026. Este mecanismo sugiere que muchos otros sistemas binarios en el sistema solar podrían estar experimentando procesos de intercambio de masa similares.

Los datos indican que este bombardeo no es un evento aislado o catastrófico, sino un flujo persistente de partículas. La observación de este fenómeno proporciona una nueva métrica para calcular la edad y la evolución de las superficies de los asteroides, que ya no dependen solo de impactos externos para renovarse.

La misión DART finalizó con el choque deliberado de la sonda contra Dimorphos en 2022, pero el procesamiento de la información recolectada en los instantes previos sigue generando descubrimientos. La precisión de los instrumentos permitió medir desplazamientos de partículas que, hasta ahora, eran invisibles para los telescopios terrestres.

El equipo de investigación determinó que la tasa de transferencia de masa es constante mientras el asteroide mantenga su ritmo de rotación actual. Este equilibrio dinámico define la morfología de ambos objetos y establece un ciclo de reciclaje de materiales dentro del propio sistema binario.

La Universidad de Maryland confirmó que el estudio completo será integrado a los archivos de datos de la NASA para futuras misiones de exploración. La cifra final registrada para el desplazamiento de los restos es de 0,307 metros por segundo.