En la ciudad de Buenos Aires (CABA) y la provincia de Buenos Aires (PBA), se pronostica un índice UV de 11. Este valor se categoriza como "extremo", lo que implica un riesgo muy alto de daño por exposición al sol sin protección.
Según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), se espera un índice UV extremo en casi todo el país. En el norte y Cuyo los valores treparán a 13, mientras que en la Patagonia norte el índice llegará a 11, exigiendo cuidados máximos.
Qué es el índice UV y por qué es importante para la salud
El índice solar ultravioleta (IUV) es una medida de la intensidad de la radiación UV con la que el sol llega a la superficie terrestre. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), esta escala estándar internacional permite comunicar el riesgo de sufrir lesiones cutáneas y oculares. Se expresa con valores numéricos donde, a mayor cifra, mayor es el potencial de daño para la piel y los ojos en un tiempo menor.

Saber este índice es vital para la salud pública porque funciona como un sistema de alerta temprana. Los niveles se agrupan en categorías que van desde "bajo" (1-2) hasta "extremo" (11 o más). Al estar informados sobre el nivel de radiación diario, las personas pueden ajustar sus actividades al aire libre y aplicar las medidas de fotoprotección adecuadas para evitar consecuencias nocivas inmediatas y crónicas.
El peligro de los rayos ultravioletas del sol para la salud
La exposición prolongada o intensa a la radiación ultravioleta es el principal factor de riesgo para el desarrollo de enfermedades graves. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) advierte que los rayos UV pueden causar quemaduras solares dolorosas, envejecimiento prematuro de la piel y daños en el sistema inmunitario. Sin embargo, el peligro más severo es su relación directa con el aumento de casos de cáncer de piel.
Alerta por riesgo extremo de incendios en gran parte del país
Además de los efectos cutáneos, los ojos son sumamente vulnerables. La exposición sin protección adecuada puede derivar en afecciones oculares agudas como la fotoqueratitis (quemadura de la córnea) o problemas crónicos como las cataratas, que son una de las principales causas de ceguera en el mundo. Por estas razones, los organismos de salud enfatizan que la radiación UV es un peligro invisible pero constante durante las horas de mayor insolación.
Para protegerse de estos efectos, la OMS recomienda limitar el tiempo de permanencia al sol durante las horas centrales del día, generalmente entre las 10:00 y las 16:00 horas, cuando la radiación es más intensa. Es fundamental buscar la sombra siempre que sea posible y utilizar ropa de tejido cerrado, sombreros de ala ancha y anteojos de sol con filtro UV certificado para resguardar la vista.
Asimismo, es imprescindible el uso de protectores solares de amplio espectro con un factor de protección solar (FPS) de 30 o superior. Este debe aplicarse generosamente sobre la piel limpia 20 minutos antes de la exposición y renovarse cada dos horas, o con mayor frecuencia después de nadar o sudar intensamente. La OPS subraya que estas medidas deben extremarse en niños, cuya piel es mucho más sensible.