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agotamiento del PJ

Cristina eterna

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Cuando la diputada Diana Conti anunció su deseo de eternidad, además de hacer lo que indica en su prefacio el “Manual de crispación política”, que esta semana que termina dio letra a todos los hasta entonces medios opositores, adicionalmente marcó un síntoma que, sí debe discutirse, acerca de la estrategia de acumulación política del Frente Para la Victoria en esta nueva etapa. Lo que está en discusión a partir del fallecimiento de Néstor es la estrategia de acumulación política del FPV y la modalidad de aparición electoral de esta estrategia bajo el denominado “voto cruzado” –esto es: votantes provenientes del FPV pero también de otros espacios partidarios.
En efecto, bajo la conducción de Néstor, la estrategia de voto cruzado resultaba adecuada a las características de conducción a cómo dé lugar y era típica de quien conduce, inaugura un nuevo espacio de representación político electoral y gobierna, todo al mismo tiempo.

El debilitamiento de las estructuras tradicionales como modalidad de empoderamiento de un nuevo espacio como el FPV también daba base conceptual a esta estrategia de acumulación, que en el terreno electoral se expresaba como voto cruzado de variantes partidarias distritales muy diversas con eje en los PJ.
Los estudios de opinión disponibles muestran que el voto cruzado sucederá en Salta, Córdoba, Mendoza, Santa Fe, Capital, etc. En todos los distritos Cristina Kirchner hoy supera ampliamente en votos las construcciones locales del FPV, cuyo eje, insistimos –salvo excepciones de algunos partidos provinciales (MPN)–, son los PJ distritales.

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La novedad es que esta estrategia de voto cruzado incluye ahora la provincia de Buenos Aires con una creación que habilitará o no la propia Presidenta.
Frente a esta eventual lista asociada, encabezada por Martín Sabbatella y que tanto revuelo despierta en las filas del PJ bonaerense, la discusión que proponemos no es la que supone el progresismo, que conceptualmente atrasa diez años sobre “lo nuevo y lo viejo”, “el piso y el techo”, “la nueva política”. Esa paquidérmica discusión pre kirchnerista es típica del mundo cultural y teórico que expresó la estrategia de la Alianza, y en particular el Frepaso, con los resultados que son de público conocimiento y en los que no abundaremos. Ningún peronista kirchnerista necesita que le señalen la caducidad del PJ como dispositivo de representación de los sectores populares, histórica arquitectura electoral del peronismo, de los segmentos de medio bajo y bajo nivel económico-social .

Eso se sabe desde la muerte de Perón o incluso antes ya lo planteaba Cooke en su metáfora de “final abierto”, o sea: lo planteaba hace 45 años, y sólo la presuntuosidad progresista –que, entre otras cosas que no hizo, no leyó a Cooke– supone que el kirchnerismo peronista está en ese debate matusalénico.
Más aún, la prueba de ácido que muestra la caducidad absoluta del formato de representación del PJ bonaerense, por citar sólo un caso, debe medirse también por el interesante nivel esperable de votos (12% de piso provincial y 15% en el Conurbano) que la lista progresista asociada obtendrá en Buenos Aires, enarbolando la notable propuesta de mantener lo bueno y cambiar lo malo. Sobran las palabras. No tiene relevancia hoy esa discusión del siglo pasado, reabierta en la tele por el progresismo pre kirchnerista que sólo intenta justificar una maniobra electoral oportunista (en el sentido literal de “oportunidad”), pero sin volumen político y menos teórico.

Lo que está en discusión es esto que formulamos bajo la forma de una larga pregunta: tras la muerte de Néstor Kirchner, el estilo de construir-conducir gobernando, inaugurado en el año 2003, que se manifiesta electoralmente bajo el formato de voto cruzado, ¿es aún el adecuado para la etapa 2011-2015?
En esta perspectiva, la demanda de la diputada Diana Conti de reelección indefinida, que supone una “Cristina eterna”, es una marca sintomal del agotamiento o “estrictas condiciones de continuidad” –juzgue Ud., lector– de este formato de construcción kirchnerista en la nueva etapa ya sin Néstor. Nunca, jamás, debe considerarse una simple boutade de la diputada “ultra kirchnerista”. Ojalá lo fuera.

*Director de Consultora Equis. Asesora al Gobierno.