COLUMNISTAS
Defensor de los Lectores

Crítica de bienvenida

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Sábado 6, muy temprano. Acabo de leer la edición de PERFIL de cabo a rabo, sufriendo una vez más por la pérdida de calidad pese a los enormes esfuerzos de los editores, que hacen magia para lograr un producto aceptable en el marco del conflicto salarial entre gremio y empresas que afecta a los diarios, las revistas, las agencias noticiosas y los portales de noticias en internet, con abundancia de errores en los textos y el consecuente deterioro de sus contenidos, y de buena parte de ese toque distintivo que habitualmente muestra este diario y agradecen sus lectores.

Tal situación me lleva a ser indulgente con el recienvenido Fabián Casas, excelente escritor y gran cronista, que reemplaza a Pedro Mairal en la doble página que comparte ahora con Martín Kohan, Rafael Spregelburd, Angélica Gorodischer, Daniel Link y Daniel Guebel. Su columna “de estreno”, a la que titula “Nadie actúa nunca”, comenta en su casi totalidad el cine de Lisandro Alonso (ocho años, cuatro películas, una de ellas premiada en Gijón, España), un realizador independiente cuya obra conmueve a Casas. Y comienza citando La rosa púrpura del Cairo, film número 14 de Woody Allen, quien desde 1966 hasta hoy ha dirigido 42 obras. El flamante columnista de PERFIL, Casas, dice que La rosa… es “una película de las miles” que hizo Woody. Arranca exagerando, y mucho, el admirable Casas. Algunos realizadores (y no siempre los más grandes de la historia del cine) contabilizan un par de centenares, menos de cuatrocientos filmes. En fin: los lectores se habrán soprendido con la exuberancia del autor de Los Lemmings y de Ensayos Bonsái.

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Encuestas. Nuevamente me siento obligado a comentar dos notas basadas en encuestas, publicadas en las ediciones de la semana pasada. Una de ellas, la que da fundamento al título de tapa “Massa, arriba por 10 puntos”, ocupa las páginas 2 a 6 del domingo 30 y se refiere a un trabajo realizado por el estudio Federico González y Cecilia Valladares mediante el sistema IVR de llamados telefónicos automáticos (23 mil, según la ficha técnica) en la provincia de Buenos Aires, entre las 17.30 y las 21.30 del jueves 27 de junio. Sin abrir un juicio de valor acerca de la efectividad de este tipo de consultas (tarea para sociólogos, y no para este ombudsman), sí quiero plantear una duda: la misma consultora que adjudica intención de voto de 35,5 para Massa, 25,6 para Insaurralde, 18,3 para Stolbizer y 14,9 para De Narváez, había publicado otra encuesta en el diario Clarín una semana antes con diferencias muy importantes en las cifras: 48,6 para Massa, 18,8 para Insaurralde, 28,4 para De Narváez y 24,3 para Stolbizer. ¿Qué pasó en esa semana para que se diera un salto tan importante? Pensé que en la columna de González que interpreta lo publicado por PERFIL (página 6) habría una explicación. Pero no.

Un día antes, en la página 8, se habla de otra encuesta, esta vez de la consultora Poliarquía, presentada en el precoloquio de Idea realizado en Salta. Según el sondeo, el 56% no votaría a Cristina en 2015. ¿Lo cuestionable? Que el lector ignora cuándo fue realizado el trabajo de campo, en qué espacio (nacional, distrital), con qué cantidad de contactos y otros detalles necesarios para comprender los abundantes números expuestos.

Molestia. José Eliaschev me envió un mail (no a Correo Central, sino a mi casilla de PERFIL), que le responderé por la misma vía, en el que se queja por mi comentario acerca de un artículo firmado por él acerca de las características del nuevo presidente de Irán. Utilicé ese ejemplo y una nota anterior sobre lo que puede esperar la Argentina en relación con el juicio por el atentado a la AMIA, para reiterar la necesidad de dar continuidad a los grandes temas, cuestión que ya había abordado tiempo atrás y que en este caso no se dio. Debo sí puntualizar que Eliaschev no es autor del título de su nota, y que en éste se atribuye una importancia que su autor no parece darle al testimonio de un arrepentido que le da sustento. Muchas veces escribí acerca del divorcio entre títulos y textos, que llevan al lector a la confusión o –peor– a la molestia.

Una a favor. De todo lo leído, visto y escuchado una semana atrás sobre la puesta en marcha efectiva del blanqueo y, consecuentemente, de la oferta de Cedin, debo aplaudir la nota publicada por PERFIL en páginas 22 y 23 el domingo 30. Es muy clara y explicativa, pero no se queda simplemente con ofrecer un servicio a los lectores, sino que va más allá: contiene opinión (“Expectativa por el Cedin que debuta mañana y tendría un despegue suave”, dice el título), bien fundada y –en definitiva– corroborada por lo ocurrido durante la semana.