Las idas y vueltas de esta semana en el Congreso parecen que impedirán la aprobación del anteproyecto de Presupuesto 2011, al menos hasta que las cámaras comiencen a sesionar el año que viene. Hubo de todo: quórum, denuncias, chicanas, declaraciones, falta de quórum y para cerrar cachetazos, todo un “cambalache” en palabras de Discépolo.
¿Qué es el Presupuesto de una Nación? Como aprendí en el colegio, es la denominada Ley de Leyes, pues es el instrumento de gestión más importante con el que cuenta una república, dado que en el mismo se explicitan las políticas a implementar. Es el programa de acción del gobierno, que incluye metas que deben de ser monitoreadas en su ejecución.
Los ciudadanos pagamos impuestos, y los gobernantes explicitan mediante el Presupuesto los compromisos que asumen de cómo van a utilizar los impuestos pagados por las familias y las empresas. Los ciudadanos tenemos la obligación legal y moral de pagar los impuestos tal como establecen las leyes, y los gobernantes tienen la “obligación legal y moral” de explicitar qué van a hacer con esos recursos. Ello debe de estar plasmado en el Presupuesto del ejercicio del año en curso.
Por ello la discusión del Presupuesto tiene un alto contenido ético, dado que les saca recursos a las familias y empresas para asignarlos a otros fines. De paso, ¿qué le parece a usted sacarle recursos a la sociedad para transferirle subsidios a Aerolíneas Argentinas por US$ 600 millones al año para que viajen personas de altos ingresos en ella y financiar a los sindicatos de esa aerolínea? ¿No le parece una transferencia Hood Robin en lugar de Robin Hood? En palabras de su presidente, Recalde, “en 2013 se equilibrarán las cuentas de la compañía”, pero mientras tanto la compañía recibirá (desde 2009 a 2012) entre US$ 2.000/2.400 millones; es decir que usted y yo pagaremos US$ 58 de impuestos para que sindicatos y pasajeros “disfruten” de la aerolínea estatal.
¿Es posible gobernar sin Presupuesto? Sí, más de una vez aconteció ello. En esos casos, el Poder Ejecutivo prorrogó la ley del año anterior, lo que determinó que pidiera ampliaciones de partidas de gasto al Congreso a lo largo del año, a medida que se agotaban las partidas de gastos. Casos en que no existió Ley de Presupuesto son pocos; en los últimos cuarenta años, sólo en 1990 no se aprobó ley alguna. Para casos más antiguos hay que remontarse a 1922, durante la presidencia de Marcelo T. de Alvear.
Si está pagando sus impuestos tiene todo el derecho a que nuestros representantes discutan la política de asignación de los mismos. Ello también debe acontecer a menores niveles de gobierno, provincial y municipal. En esos niveles, el control sería más fácil por parte de la ciudadanía, pero muchas personas desconocen en qué se gastan las “tasas” pagadas por los ciudadanos (no lo intente averiguar porque se va a amargar y seguramente recordará a toda la familia de su intendente y de sus concejales).
Retomemos el inicio: ¿porqué la discusión presupuestaria de 2011 es tan álgida y tiene probabilidad de que no se apruebe el Presupuesto, tal como no aconteció en años anteriores? Varias son las razones, pero enumeremos las dos principales:
Las cámaras cambiaron su composición en diciembre pasado, y el oficialismo perdió la mayoría, por lo cual esta es la “primera” vez que debe defender el Presupuesto en “minoría”.
La oposición decidió que se terminó la hora de aprobar “presupuestos mamarrachos”, los cuales le permitían al Poder Ejecutivo “hacer lo que quería con los excedentes de recursos”. ¿Es correcto ello? Sí, aunque probablemente atrás de ello existan razones de índole política. Bienvenida sea esta postura de la oposición, a pesar de todo lo que pueda existir atrás.
A modo de ejemplo, desde 2004 a 2010, las leyes de Presupuesto no tuvieron discusión alguna, pese a que la oposición lo intentó, dado que al momento de votar, en forma general y particular, el oficialismo levantaba la mano (¡que viejazo!, ahora existe el timbre para votar) y la ley se aprobaba. Los presidentes de los bloques oficialistas en ambas Cámaras, Rossi y Pichetto, eran responsables de ello. El primero hoy se queja de la falta de debate y de la intromisión de la oposición en las políticas gubernamentales oficialistas. La oposición le devuelve la misma moneda, o como dice la Ley de Talión: “Ojo por ojo, diente por diente”.
De 2004 a 2010, excepto en 2009 (recesión de por medio), se subestimaron los recursos tributarios presupuestados respecto de los recaudados. ¿Cuánto fue el monto subestimado en ese período? Nada más ni nada menos que $ 127 mil millones (unos US$ 38 mil millones). Esos fondos excedentes fueron manejados discrecionalmente y sin debate público por el Poder Ejecutivo, con tan sólo la firma del jefe de Gabinete.
En 2011, el Presupuesto enviado por el Poder Ejecutivo repite una subestimación de recursos (por alrededor de $ 34 mil millones, unos US$ 8.600 millones), lo que le permitiría administrar los mismos “discrecionalmente”, reasignando partidas de áreas prioritarias a no prioritarias, como Aerolíneas Argentinas. Por lo tanto, y pese a que un ministro aseguró que “nosotros no dibujamos nada”, queda en claro que el anteproyecto de Presupuesto está “dibujado”.
Nadie sostiene que el PEN no disponga de algunos recursos libres. De hecho, en la Jurisdicción 91 (Obligaciones a Cargo del Tesoro), que funciona en el Ministerio de Economía, año a año existen partidas para asignar ante situaciones no previstas (por ejemplo: terremoto, epidemias, etc.) o faltantes de partidas en otros lugares de la administración pública.
Existen en el anteproyecto algunas cuestiones que deberían ser aprobadas para dar continuidad al esquema vigente. Por ejemplo, el proyecto prorroga la suspensión del Fondo Anticíclico Fiscal (Ley 25.152); de no sancionarse el Presupuesto, debería apartarse el 2% de los recursos del Tesoro para ese fondo. ¿Primer DNU?
El anteproyecto crea un fondo fiduciario, el del Gasoducto Noreste Argentino, para financiar su construcción. Esos fondos deben ser creados por ley; por ello será necesario mandar una nueva ley por el mismo o ¿segundo DNU? La capitalización del Bice (Banco de Inversión y Comercio Exterior) requiere disolver el fondo fiduciario existente, por ley o ¿será otro DNU?
La norma puede violarse, aunque siempre con costos respecto de comportamientos dentro del marco de la ley.
La ausencia de un Presupuesto seriamente formulado refleja mediocridad y falta de madurez política por parte del PEN. El tratamiento del Presupuesto por parte del Legislativo es muy importante y no debe ser motivo de improvisaciones, oportunismos o de un “cambalache”.