Soleado
Temperatura:
14º
Ciudad:
Buenos Aires
sábado 25 de mayo de 2019 | Suscribite
COLUMNISTAS / opinion
domingo 12 mayo, 2019

Entre Vietnam y Trump

.

por Jorge Fontevecchia

DOS MUNDOS: libro de Oxford y discurso de Trump. Foto: REPRODUCCION

El reportaje largo de este domingo en PERFIL es al controvertido jefe de Gabinete (ver https://bit.ly/2LAaWp6). Marcos Peña es el enfant terrible de la política argentina. Con solo 26 años, fue el primero de los siete legisladores que tuvo el partido de Macri cuando perdió la Ciudad contra Aníbal Ibarra, en 2003. Con 28 años fue presidente de Jóvenes PRO en 2005. Con 30 años, cuando Macri ganó la Ciudad, en 2007, Peña ya asumió como su jefe político. Y con 38 años, en 2015, se convirtió en jefe de Gabinete de la presidencia de Macri, la segunda persona con más poder del país. Hoy con 42 años y casi veinte años menos que su jefe, es todavía más temido que el Presidente. Marcos Peña es mucho más que un comisario político, es un comisario cultural (incluso del propio Macri) tan duro e inflexible como los fundamentalistas de Mao que impusieron en China su revolución cultural.

Marcos Peña pide en Cambiemos el espíritu vietnamita de aguante en la adversidad y Macri el apoyo de EE.UU.

Confucio era el estoico de Asia y también hay un estoicismo confuciano en Marcos Peña, quien vive en un departamento de 70 metros cuadrados y conduce a CEOs millonarios. Al terminar la universidad hizo un largo viaje de mochilero por la Ruta de la Seda en Asia, que lo marcó, especialmente Vietnam, país que pone como ejemplo a los militantes del Cambiemos de resiliencia y defensa de su identidad: “Tenemos que ser como los vietnamitas”, repite. No es casual que el último libro que leyó sea La Ruta de la Seda: una nueva historia del mundo (The Silk Roads: a New History of the World) del economista e historiador de Oxford Peter Frankopan, quien contra la visión eurocéntrica de la historia propone otra oriental, de Medio Oriente a China, donde se encuentra el corazón del mundo porque allí surgieron las grandes religiones de alcance universal y por donde pasa la arteria –la Ruta de la Seda– a lo largo de la cual recursos, ideas, comercio y personas han fluido, y es la intersección de la civilización y el puente de unión entre China y el Mediterráneo con el que Xi Jinping aspira conseguir la primacía mundial de China.

Pero a ese espíritu vietnamita en lo espartano del jefe de Gabinete se agrega el apoyo estratégico que Donald Trump le brinda a su jefe, a quien simbólicamente llamó por teléfono el miércoles para elogiar su política económica en una clara señal geopolítica de cara a las elecciones. El vocero de la Casa Blanca dijo: “El presidente de los Estados Unidos expresó su fuerte respaldo al presidente Macri, a su agenda económica pro crecimiento y a los avances que ha hecho en la modernización de la economía argentina”.

A partir del crecimiento de la influencia de Asia sobre Medio Oriente, Africa y parte de Europa, justamente recreando lo que fue la Ruta de la Seda, Latinoamérica recuperó valor estratégico para Estados Unidos. Se viene percibiendo una lenta reducción de la importancia relativa de algunas filiales latinoamericanas de empresas españolas y en algunos casos hasta directamente la liquidación de ciertos activos en la región (por ejemplo Prisa/El País con la venta de sus radios en Argentina y México, y Telefónica con la de sus canales de TV en Argentina y Colombia). Ya conté que en los años 90 el presidente de la filial argentina de una importante empresa española me dijo: “No se engañen, no somos una empresa española, la mayoría de nuestras acciones son propiedad de Wall Street, somos una empresa conducida por españoles porque los norteamericanos nos delegaron la tarea de administración por cuestiones idiomáticas y culturales”.  

Pero ahora ya el gobierno norteamericano lo asume de forma expresa en el discurso que pronunció Trump (superior a sus intervenciones habituales) hace algunas semanas en la Universidad Internacional de la Florida, donde dijo: “El socialismo promete prosperidad, pero produce pobreza. El socialismo promete unidad, pero produce odio y discordia. El socialismo promete un futuro mejor, pero siempre vuelve a los capítulos más oscuros del pasado, eso nunca falla, siempre sucede. El socialismo es una idea triste y desacreditada, arraigada en la ignorancia total de la historia y la naturaleza humana, por lo que el socialismo siempre debe dar lugar a la tiranía. Los socialistas profesan un amor por la diversidad, pero siempre insisten en la conformidad absoluta. Sabemos que el socialismo no se trata de justicia, no se trata de igualdad, no se trata de elevar a los pobres. El socialismo es solo una cosa: poder para la clase gobernante. Y cuanto más poder obtienen, más lo anhelan. Quieren manejar la atención sanitaria, el transporte y las finanzas, manejar la energía, la educación, manejarlo todo. Quieren poder para decidir quién gana y quién pierde, quién está arriba y quién está abajo, qué es verdad y qué es falso e incluso quién vive y quién muere. En resumen, todos los que estamos aquí hoy sabemos que no hay nada menos democrático que el socialismo. En todo y cualquier lugar que aparece, el socialismo avanza bajo la bandera del progreso, pero al final solo ofrece corrupción, explotación y decadencia. (...) Sabemos lo que la libertad puede hacer en Venezuela, porque hemos visto el futuro aquí mismo en Doral (municipio de Florida). Sabemos qué puede hacer la libertad en Cuba porque hemos visto ese futuro aquí en Miami. Sabemos qué puede hacer la libertad en Nicaragua, porque hemos visto ese futuro aquí en Sweetwater (suburbio de Miami). Y algún día, con la ayuda de Dios, veremos lo que la gente hará en Caracas, en Managua y en La Habana. Y cuando Venezuela esté libre, y Cuba esté libre y Nicaragua esté libre, esto se convertirá en el primer continente libre en toda la historia humana”.

Macri cuenta con la ventaja de que un triunfo del kirchnerismo en Argentina contradice el interés norteamericano casi como nunca antes porque ahora hay una nueva Doctrina Monroe (James Monroe, presidente de Estados Unidos en 1823), aquella que prescribía “América para los americanos”.

Quienes se ilusionan con una Cristina Buena pueden errar igual que quienes crean en un Macri sin marcos Peña

Para entender cómo sería un futuro segundo mandato de Cambiemos vale la pena prestar atención al pensamiento de Marcos Peña, la persona más inteligente del Gobierno. Sin él Macri quedaría paralizado, por eso ante cada crisis, cada vez que se apuesta a su salida (¿lo mismo para un eventual 2019-2023?), quienes terminan saliendo son los demás porque Macri es peñadependiente funcional. Y también emocional: a Peña se le atribuye ser el pararrayos de Macri y ser el discípulo de Jaime Duran Barba, pero en realidad él es el verdadero coautor de esas ideas de comunicación y estrategia política del ecuatoriano y el Presidente es el pararrayos de Peña, a quien defiende siempre como a su verdadero hijo político.

 

 


Comentarios

Lo más visto

RECOMENDAMOS...

Periodismo puro

© Perfil.com 2006-2018 - Todos los derechos reservados

Registro de Propiedad Intelectual: Nro. 5346433 | Edición Nº 4640

Domicilio: California 2715, C1289ABI, CABA, Argentina  | Tel: (5411) 7091-4921 | (5411) 7091-4922 | Editor responsable: Ursula Ures | E-mail: perfilcom@perfil.com | Propietario: Diario Perfil S.A.

Positive SSL Wildcard