lunes 08 de agosto de 2022
COLUMNISTAS Defensor de los Lectores

Está mal publicar fake news ingenuamente, y peor a sabiendas

31-07-2022 03:50

Quienes solemos viajar por la Autovía 2 vemos, a la altura de Lezama (kilómetro 157), sobre la mano derecha hacia Mar del Plata y la costa, una gran cantidad de silobolsas prolijamente alineadas antes del ingreso a la ciudad. Vistas desde la ruta, impactan por su cantidad. ¿Acopio de granos para exportación esperando mejores precios, especulando con ello, enfrentando la política de gobierno sobre la liquidación de tanta riqueza adormecida? Una mirada superficial, como la que aplicaron la semana anterior algunos políticos oficialistas y ciertos medios afines al Gobierno, sirve para alimentar las críticas contra el campo, sean productores o acopiadores, y también grandes operadores internacionales vinculados al negocio mundial de productos agrarios.

Pues no: la reproducción de las filmaciones aéreas de esas silobolsas de Lezama resultó en una clara noticia falsa, en algunos casos transmitida a las audiencias con mala fe y en otros con cierto grado de ingenua inocencia y escaso profesionalismo. Aclaro por qué: en Lezama funciona a pleno una planta procesadora de aceite de girasol y otra de alimentos para mascotas; una empresa grande, que fabrica toneladas de ambos productos y, para ello, necesita de esos granos acopiados junto a la planta, en las silobolsas erradamente atribuidas a productores o acopiadores de otros granos exportables (soja, trigo, maíz, etc.).

Quise ser muy detallista para que no escaparan datos necesarios. Y agrego que se puede analizar lo sucedido con una actitud indulgente: cualquiera puede equivocarse y ese error viralizarse por la irresponsable reproducción en redes sociales y también en espacios políticos interesados. 

Pero esta semana sucedió algo grave: algunos medios vinculados al oficialismo, aplaudidores seriales de cada medida gubernamental y acostumbrados a la diatriba cuando pueden criticar a opositores o supuestos enemigos de la política oficial, continuaron ilustrando sus abordajes sobre el tema rural con el video –tomado con un dron– de las silobolsas de Lezama. Y esto, aun cuando había sido aclarado el verdadero origen de esos acopios desde medios independientes (o pertenecientes a grandes operadores). Es decir: una cosa es fake news comunicadas públicamente con inocencia o ingenua aceptación, y otra cosa es continuar empleándolas a sabiendas de que se trata de noticias (imágenes o textos) mentirosas. 

Bullrich. Debo acompañar la crítica que hace hoy en el Correo el lector Osvaldo Oscar Albano a la edición de la columna “Shock de confianza se necesita”, que firmó el consultor político Hugo Haime en la edición del domingo 24 (página 20). Es correcto que su encomillado refiere a la muy breve mención de Patricia Bullrich que hace Haime, y también que aparece como excesivo ilustrar el artículo con una foto de la dirigente opositora. No coincido, en cambio, con las acusaciones del lector sobre supuesta misoginia de los editores y menos aún sobre una supuesta toma de posición a favor de otro dirigente de la coalición opositora. 

Frigerio. Un par de semanas atrás, el lector Antonio E. Sala envió un mail al Correo haciendo comentarios sobre la nota que Ezequiel Spillman firmara en la página 15 de la edición del domingo 17 de julio. Su postura fue, en general, crítica respecto del artículo, y hace en ella una serie de consideraciones sobre Rogelio Frigerio, sus acciones políticas e incluso su lugar de nacimiento y de residencia. Es correcto lo que expresa el lector sobre el lugar natal del dirigente: nació en la Ciudad de Buenos Aires y no en Entre Ríos, como se dice en la nota. Sin embargo, es correcto en ella que Frigerio tiene su domicilio fijado desde hace muchos años en el campo familiar de Villa Paranacito y que tiene claras posturas respecto de la política entrerriana y su vocación dirigencial.

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