domingo 19 de septiembre de 2021
COLUMNISTAS Defensora de Género
03-01-2021 01:28

¡Estrenamos año con IVE! Un buen final de 2020

03-01-2021 01:28

Empezamos 2021 con el regalo que nos dejó 2020 al despedirse: la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo. Si desde el comienzo de 2020 dijimos “Aborto legal 2020”, hacia fines de año dudábamos. Sabíamos que era una promesa del Presidente, pero con un año tan complicado parecía que no llegaba. Sin embargo, cuando se movió a fines de noviembre, vislumbramos la posibilidad, pero como al final del período legislativo se agolpan los proyectos que se trabajaron durante el año, es una maratón con pocas posibilidades de tratar un tema que requería tiempo para su tratamiento. Pero el Ejecutivo envió el proyecto con la decisión política de que se tratara y se resolviera en 2020.

A la aprobación en Diputados seguía la parte más compleja: el Senado, la Cámara de los “mayores” no por edad, sino porque son más formales y tienen en general una modalidad de trabajo diferente. Además, son una Cámara con menos pluralidad de partidos políticos ya que están representados solo dos partidos o coaliciones: mayoría y minoría por provincia, la hace menos diversa.

La incorporación de la Comisión de la Banca de las Mujeres que integran todas las senadoras mujeres, comisión que en 2018 no participó, y que en 2020 condujo la discusión en el plenario de comisiones, le imprimió un carácter diferente que contribuyó a que se tratara en forma ágil y con un tono proclive a la aprobación. Las mujeres votaron en gran medida por la aprobación de la ley, mientras la mayoría de hombres la rechazaron. Muchos de los que votaron a favor, reconocieron que para un hombre es imposible entender o dimensionar lo que implica la vivencia de las mujeres frente a la maternidad forzada o no planeada. Fue muy enriquecedor escuchar el debate y visualizar los matices y la variedad de experiencias y sentimientos que movilizó. 

La mayoría de las senadoras que votaron a favor lo hicieron en forma personalizada. Hubo testimonios fuertes que expresaron vivencias personales, algo poco frecuente en estas discusiones. Mientras afuera la marea verde vibraba con cada discurso que anunciaba la aprobación. A diferencia de 2018, la alegría y emoción que se vivió fue muy intensa, porque también para quienes estaban en el sector verde de la plaza esta discusión no es algo extraño y distante, conmueve porque es algo que directa o indirectamente todas vivieron. Ésta es la diferencia de cómo se interpretan estos mensajes en uno y otro sexo. Para ellos es algo teórico e inimaginable, para ellas, es algo que conmueve las entrañas. 

En la larga noche se compartían esos sentimientos en cada una de las plazas del país donde se reunieron a seguir el debate los miles de mujeres de todas las edades y también algunos hombres. Incluso eso se vivía y compartía a la distancia. Ahora toca trabajar para que sea una realidad para todas en todo el país. Esto no será fácil ni sencillo, la oposición y resistencia de autoridades, funcionarios, profesionales y sectores religiosos está latente y solo el control social ciudadano permitirá que se cumpla y no se hagan trampas. Allí estaremos quienes hemos luchado por la ley para evitar que se omita e invalide.

La madrugada del 30 de diciembre se reconoció y amplió un derecho humano, por eso quiero mencionar que el domingo en PERFIL la columna de Albino Gómez recordó a Leandro Despouy al cumplirse un año de su muerte. Despouy fue un defensor de los derechos humanos que luchaba y nos alentaba en la defensa del derecho al aborto seguro para las mujeres y que desde la Cancillería y en ONU siempre apoyó esta lucha. Es bueno recordarlo.

En 50/50 del domingo, Valli se refiere a otra lucha de las mujeres, en este caso las rurales y de pueblos originarios que reclaman el acceso al agua, porque son las que la acarrean y gestionan para sus hogares. En el país hay 5,3 millones de personas que no tienen acceso al agua dentro de sus casas y casi un millón que no la tienen en el perímetro de su vivienda. La pandemia demostró lo que genera la falta de acceso al agua, para asegurar las medidas de prevención como el lavado de manos. Las mujeres rurales y de los centros periurbanos tienen que acarrearla y saben las dificultades que esto les genera. Ellas deben trasladarse, en general caminando para traer agua y esto les insume parte importante de su jornada. Estas mujeres reclaman también acceso a la Justicia, especialmente en casos de violencia de género y su atención que creció durante la pandemia, y la autonomía económica. Por último, exigen el derecho a la tierra, reclamo antiguo que reiteran porque no hubo avances.

También en el fútbol femenino hubo avances, la FIFA anunció que para el próximo Mundial de 2023 habrá el mismo número de seleccionados que para el masculino y regirán las mismas normas. Esto es resultado de la participación histórica que tuvo el seleccionado en 2019, cuando en Francia sin apoyos logró posicionarse.