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conciencias

La cámara oculta

Entre el material que el programa Caiga Quien Caiga estaba preparando para poner al aire este año, hay una serie de cámaras ocultas que demostrarían la falta de conciencia ciudadana.

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Entre el material que el programa Caiga Quien Caiga estaba preparando para poner al aire este año, hay una serie de cámaras ocultas que demostrarían la falta de conciencia ciudadana. Una sería sobre un hombre que llega muy borracho a reclamar las llaves de su auto en un garaje y, sin dudarlo, se las dan. Otra es sobre un cura que llega a un hotel con un nenito de ocho años y pide preservativos y un cuarto con cama matrimonial. Para probar su punto, la productora llevó a cabo esta cámara oculta en ocho hoteles de Buenos Aires y dos de Rosario. Aparentemente, sólo en Rosario los conserjes habrían reaccionado. En la recepción del Nuevo Hotel Europeo, cuando el conserje escuchó que el supuesto cura le hacía insinuaciones sexualmente explícitas al chico y pedía que le hicieran la factura a nombre del Arzobispado, el conserje llamó a la Policía, que no llegó a tiempo para atraparlo. Se inició un proceso judicial, la Policía buscó al pedófilo, hasta que la productora Cuatro Cabezas se presentó en la comisaría para dar explicaciones.

La conciencia ciudadana, ¿qué es? Porque se podría decir que hay falta de conciencia ciudadana en usar a un nenito de 8 años para simular un caso de pedofilia, y en hacer mover a la Policía de Rosario por un chasco, y en someter a una escena violenta a un conserje sin avisarle del engaño.

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En el programa norteamericano Jackass, un tipo cargaba su auto frente a un bar con mesas en la calle. Mientras acomodaba los bártulos ponía sobre el techo de la camioneta la sillita con su hijo recién nacido. Terminaba, se subía y arrancaba olvidándose al bebé en el techo. La gente se levantaba de las mesas para gritarle que parara, corrían desesperados para salvar al bebé. Los ingenuos ciudadanos no se habían dado cuenta de que era sólo un muñeco y que estaban siendo filmados. Más de una vez, las víctimas de asaltos o tomas de rehenes dicen: al principio pensé que era una joda para Tinelli. La capacidad de reacción se va a ir gastando. Todo nos va a ir pareciendo un simulacro televisivo. San Pedro, del otro lado del túnel nos va a decir: “Era una cámara oculta”.