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CANASTA FAMILIAR E INFLACION

Los sectores más bajos, los más afectados

A partir del año 2008 Consultora Equis releva semanalmente un índice de precios elaborado con datos propios. Los datos semanales tienen un carácter preliminar, mientras que los consolidados mensuales un carácter definitivo.

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A partir del año 2008 Consultora Equis releva semanalmente un índice de precios elaborado con datos propios. Los datos semanales tienen un carácter preliminar, mientras que los consolidados mensuales un carácter definitivo.
En notas anteriores publicadas en PERFIL, hemos señalado el impacto negativo diferencial que la inflación actual imprime sobre los estratos sociales, perjudicando con mayor profundidad a los segmentos más vulnerables.
Un buen ejemplo de la severidad del impacto inflacionario sobre segmentos pobres e indigentes lo muestra el cuadro que sigue con la evolución mensual de la Canasta Básica Alimentaria, que fija el valor de la línea de pobreza e indigencia, en función de los desagregados desde el 1º de enero al 28 de febrero de 2010.
Al igual que durante el mes de enero, en el mes de febrero se registraron en la CBA aumentos muy fuertes en el rubro de alimentos y bebidas, especialmente en carnes, lácteos, harinas, panificados, etc.
El alza ha sido generalizada con especial énfasis en alimentos que impactan en la valorización de la Canasta Básica Alimentaria. El mes de febrero del corriente confirmó la reaceleración en el ciclo ascendente de precios que se había iniciado a partir del mes de julio de 2009. El gráfico de barras muestra, desagregados, el valor de la Canasta Básica para enero y febrero del año 2010.
En rigor el fenómeno de aumentos importantes en los alimentos y bebidas básicos no es una percepción exclusiva de consultoras privadas, que pueden tener intereses particulares o escaso nivel de relevamiento en sus datos.
El mismo controvertido INDEC advirtió ya que en el mes de enero de 2010 la Canasta Básica Alimentaria trepó el 1,7%, por lo que la proyección anual con datos del INDEC supera el 20% de incremento.
El control de esta grave circunstancia de precios es esencial. El impacto de la inflación de Canasta Básica sobre los segmentos correspondientes al 40% más pobre de la población es pleno y no se corrige en lo inmediato mejorando ingresos del hogar, pues normalmente en los estratos sociales bajo y medio-bajo las fuentes de ingresos del hogar provienen mayoritariamente de trabajos informales que no se benefician de aumentos oficiales ni convencionales vía sindicatos.
Una segunda cuestión preocupante abierta por la inflación de la Canasta Básica es que al ritmo actual, y sin actualización pertinente, en un año caerá a la mitad la capacidad adquisitiva de los planes de asistencia vigentes, en particular la asignación a menores de 18 años.
En efecto, los $ 180 de ayuda por hijo al cabo de un año a este ritmo inflacionario de Canasta Básica, en términos reales equivaldrán a $ 144 para la proyección del INDEC o menos de $ 90 en las proyecciones privadas, para adquirir los bienes de la Canasta, a la que los hogares donde se orienta la ayuda de estos planes (hogares pobres e indigentes) dedican en promedio el 60% de su ingreso mensual total.
El actual nivel inflacionario, con su núcleo más dinámico en alimentos y bebidas, muestra el despliegue de un ajuste inflacionario muy estricto, impulsado por formadores de precios y escaso control oficial, sobre la capacidad adquisitiva de los estratos bajo y medio-bajo, que de no corregirse inevitablemente impactará elevando sobre los niveles de pobreza e indigencia actuales.

*Director de Consultora Equis.