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Defensora de Género

Por una política exterior feminista en la Argentina

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Definir políticas. Funcionarias y funcionarios deben ser claros en establecer planes de igualdad. | cedoc

En la recientemente terminada sesión de la 65° reunión de la Comisión de la Condición de la Mujer en Naciones Unidas, conocida por sus siglas en inglés CSW, se planteó este tema de la Política Exterior Feminista, denominada FFP por las siglas en inglés. El tema central de la CSW65 era la participación de las mujeres en la toma de decisiones, por eso el tema de la participación de mujeres en la representación diplomática de los países junto a la defensa de políticas en el ámbito internacional que expresen las propuestas feministas, tenía mucho que ver. Veamos los antecedentes de la FFP en el mundo.

Suecia fue el primer país que en 2014 propuso esta política y en 2015 presentó un plan 2015-2018. Suecia, un país que tenía políticas de avanzada en la defensa de los derechos de las mujeres, se propuso ser coherente con esas políticas interiores a nivel de su política internacional. El plan constaba de cinco líneas: una mayor representación de mujeres en todos los niveles de la toma de decisiones incluidas las relaciones exteriores; la lucha por la eliminación de la violencia contra las mujeres, especialmente la sexual; la defensa de los derechos sexuales y reproductivos; el empoderamiento económico de las mujeres y el apoyo del desarrollo sustentable. Fue la ministra de Relaciones Exteriores de Suecia Margot Wallstrom la artífice y que al presentarla dijo: “Este gobierno persigue una política exterior feminista que busca fortalecer los derechos de las mujeres, su representación y recursos”. Pasó así a ser el primer país del mundo que define esta política exterior. Esto fue luego seguido por Noruega en 2016, Canadá en 2017 y Francia en 2018. Más recientemente fueron México en 2020 y España en 2021 que plantearon estas políticas.  

Analicemos qué son y por qué se promueven. La Cuarta Conferencia de la Mujer en Beijing en 1995 planteó la necesidad de mejorar la participación de las mujeres en los ámbitos de decisión y es allí donde se basan la FFP. Recién hace algunos años y a propuesta del Centro Internacional de Investigación de las Mujeres –IWRC– por sus siglas en inglés, un centro de amplia trayectoria basado en Washington DC, promovió una reunión con participación de gobiernos, activistas y agencias de ONU durante la CSW para iniciar la consideración de esta política en los preparativos para los 25 años de Beijing. De esto sedimentó un grupo que aceptamos trabajar para considerar el tema. El IWRC elaboró un documento sobre estas políticas denominado “Definiendo la política exterior feminista” que publicó en 2020. Y promovió una reunión de un grupo con múltiples actores para considerar y definir el marco de una política exterior feminista en la que FEIM participó activamente junto a un grupo de representantes de gobiernos, academia y activistas feministas. En ese documento se especifican y consideran los contenidos de esas políticas y se resalta la necesidad de la coherencia en los países que las asumen entre las políticas internas que promueven la igualdad y las que se asumen a nivel internacional. 

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En la reunión de la CSW65 este grupo organizó dos reuniones: una en la conferencia oficial “Introduciendo la coalición de FFP”, coauspiciada por los gobiernos de Suecia, Canadá y México y las ONG IWRC, FEIM, WEDO, CREA entre otras. Y la otra el 22 de marzo en el Foro de ONG de la CSW65 organizada por FEIM de Argentina, la Iniciativa Kubeenein de India y IWRC, con la participación de representantes de los gobiernos de Argentina, India, Jordania y México. Esta segunda reunión estuvo especialmente referida a la orientación de las FFP en países de ingresos medios en los cuales el enfoque feminista suma a las propuestas de los países desarrollados la visión de defensa de un modelo de desarrollo que limite el extractivismo y supere las desigualdades sociales, económicas y política que experimentan las mujeres en estos países. Argentina debe asumir esta política afianzando su política interior y sus posiciones internacionales.