viernes 30 de julio de 2021
COLUMNISTAS Proceso de aprendizajes
12-06-2021 00:59

Qué significa ser humano

12-06-2021 00:59

En la película Lucy (2014), la protagonista, Lucy Miller (Scarlett Johansson), después de haber ingerido en forma accidental una droga sintética comienza a utilizar el 40% de su capacidad cerebral. Finalmente, Lucy llega a utilizar el 100% de esa capacidad sufriendo una metamorfosis que le permitirá viajar en el espacio-tiempo hasta encontrarse con la primera Lucy representante del hominino Australopithecus afarensis, uno de los ancestros de Homo sapiens. Su esqueleto fue descubierto en 1974 por un equipo de científicos entre los cuales se encontraba Yves Coppens a quien tuve el privilegio de conocer en la última sesión de la Pontifica Academia de Ciencias en la que participé como Director del Observatorio Vaticano. Como nos sentaban por orden alfabético pude ser su vecino.

Confieso que el origen y la evolución de Homo sapiens me fascinan y me ayudan entender qué significa ser humano. Hace unas semanas el Premio Templeton fue otorgado a Jane Goodall por sus logros que yendo más allá de los parámetros tradicionales de la investigación científica ayudan a definir nuestra percepción moderna de lo que significa ser humano. Goodall es conocida por su investigación pionera en el estudio del comportamiento de los chimpancés. La Fundación John Templeton ha querido reconocer así su labor científica y espiritual, su curiosidad y su incansable esfuerzo por ayudar a la humanidad a comprender la interconexión del mundo natural. Cabe recordar que el Premio Templeton -consistente en 1.100.000 libras esterlinas- honra a personas cuyos logros ejemplares promueven el poder de las ciencias para explorar las cuestiones más profundas del universo y el lugar y el propósito de la humanidad dentro de él.

David Christian, en su libro La Gran Historia de Todo, afirma que entre los rasgos específicos que distinguen a Homo sapiens, se encuentra la capacidad de gestionar información colectivamente que no se puede atribuir a un individuo en particular. Y agrega que todo parece indicar que nuestra especie fue la primera en traspasar ese umbral lingüístico que permite la acumulación de información tanto en el seno de las comunidades como entre las generaciones. Es decir, los seres humanos poseemos la capacidad de aprender colectivamente. Al traspasar ese umbral lingüístico surge la noosfera, esfera del pensamiento científico, cultural y religioso.

Los procesos de aprendizaje colectivo se hacen cada vez más acelerados y en mi propia vida he visto cambios científicos y tecnológicos inimaginables. Como les decía a mis alumnas/os de Filosofía de la Naturaleza, hoy tienen todo el curso en un aula virtual encerrada en una aplicación del celular. Podemos

contar la historia de un universo de 14 mil millones de años en pocos minutos. Sin embargo, a pesar de que nuestro cerebro constantemente genera modelos de futuro, nos cuesta muchísimo pensar nuestro futuro en términos de sustentabilidad y de eticidad. Son muchas las preguntas que no queremos o podemos hacernos. ¿Hacia qué tipo de civilización nos lleva el incesante flujo de energía concentrado en unos pocos sectores sociales? ¿Quién gestionará los big data, Google, Facebook, Apple, Microsoft? ¿Se convertirá una parte de la humanidad en una super Lucy mientras que el resto estará condenado a involucionar hacia nuestra abuela Lucy debido al escaso acceso a educación y salud? ¿Se gestará Homo sapiens 2.0 diseñado por la ingeniería genética? Lo que hagamos hoy decidirá en qué Lucy nos convertiremos. Nos urge pensar. No deberíamos delegar a unos pocos o a una Inteligencia Artificial esa decisión.  

* Jesuita, doctor en Astronomía, investigador de Conicet-Universidad Católica de Córdoba, ex director del Observatorio Vaticano.

Producción: Silvina Márquez.

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