miércoles 17 de agosto de 2022
CóRDOBA JUNTOS POR EL CAMBIO

Juez, De Loredo y el PRO: certeza por el resultado, incógnita por lo que viene

La coalición opositora aguarda con expectativa lo que arrojen las urnas. Sin embargo, inquieta cómo pueden ser los festejos, la ‘provincialización’ de los comicios y las referencias nacionales.

14-11-2021 00:59

Si algo tienen en claro todos los actores de Juntos por el Cambio en Córdoba es que el resultado de las elecciones legislativas de hoy los terminará favoreciendo y por un amplio margen. A lo mejor, sin la contundencia con la que se envalentonaron algunos candidatos después de las Paso, pero sí con una diferencia amplia por sobre el resto de las fuerzas. 

Hasta ahí, todo claro. Por ello, no es extraño que la incertidumbre de propios y extraños pase por lo que ocurrirá a partir de mañana entre los principales referentes de la alianza. Como se dijo en estas páginas la semana pasada, lo que inquieta es que esta noche en un búnker de festejo no haya lanzamientos prematuros. O al menos, como dijo un intendente el viernes, que esas manifestaciones no se hagan impulsadas por los dos principales candidatos, Luis Juez y Rodrigo de Loredo, o por el entorno de ambos. 

De hecho, y en medio de este marco de expectativa moderada, en los últimos días desde las filas de los dos dirigentes trataron de calmar los ánimos hacia las bases. Incluso, a pesar de que varios en el radicalismo impulsaron hasta las últimas horas el corte de boleta; y cuando algunos en el juecismo pusieron en duda si una elección con resultado contundente favorecía más a los radicales que al exintendente. 

El antikirchnerismo. Los que son rivales de JxC en Córdoba, como así también aquellos que integran las listas encabezadas por Juez y De Loredo discuten por lo bajo quién o quiénes serán los dueños de los votos esta noche. Y algunos coinciden en señalar que ninguno; que el resultado se explica desde el antikirchnerismo y que ambos, tanto el líder del Frente Cívico como el radical, fueron los que mejor encarnaron esa representatividad. 

Lo que se explica con más claridad una campaña, tanto para las Paso como para esta Legislativa, enfocada en confrontar directamente con el presidente Alberto Fernández y la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner. Y con escasas críticas al Gobierno provincial y al gobernador Juan Schiaretti. Tal vez, porque como también lo dijo PERFIL CORDOBA en su momento, fue el pedido de uno de los tres dirigentes nacionales de la coalición que más miran a Córdoba: el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta. 

La construcción a futuro. Si bien, todo será controlado para que no haya festejo ni anunciamiento desmesurado, se sabe que en la carrera al Panal 2023 están anotados los dos, tanto Juez como De Loredo. 

El primero, porque fue candidato a gobernador dos veces (2007 y 2011); y a intendente, en dos ocasiones más después de su mandato 2003-2007 (2015 y 2019). Es decir, desde que se sumó a la coalición, nunca fue candidato a gobernador porque se optó, primero por Oscar Aguad y luego por Mario Negri. Con lo cual, no es raro que trate de levantar el resultado de hoy para colocarse el cinturón de candidato y esperar retador. Por dentro o por fuera, a los Juez. 

El caso de De Loredo tiene una construcción que en el radicalismo ven lógica. Superado el traspié de la interna y la derrota en el congreso partidario, es quién más le sacó el jugo al triunfo en las Paso, puertas adentro de su partido. 

La victoria significó una sensación de renovación en el partido que se vio incluso en la campaña para esta elección con lo desdibujados que quedaron tanto Negri como Ramón Mestre. De los dos, el segundo irá por un intento más en la Provincia en dos años, pero dependerá de cómo De Loredo pueda encolumnar al radicalismo. 

Estrategia para la que contará con refuerzos e insumos nacionales. 

El juego amarillo. La situación del PRO, a diferencia de los otros dos casos, es más compleja en lo local. Los grandes favorecidos con la ‘provincialización’ del resultado serán Juez y De Loredo, como también es real que los más perjudicados por el cordobesismo de la alianza son los integrantes locales del PRO. 

El espacio amarillo no pudo encabezar tramo, quedó envuelto en una interna que no cicatrizó (y parece que no lo hará) y encontraron esta vez una reciprocidad en el fuego amigo nacional. Esto es así: durante los cuatro años de gestión de Mauricio Macri la crítica a los amarillos cordobeses fue que vivían en fricción constante; ahora, a la grieta local, le sumaron la nacional con Macri, Patricia Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta. 

Y es hoy, precisamente, el alcalde porteño el único con chances de alinear los patitos. Rol que ejecutará sólo por conveniencia propia y en la carrera presidencial al 2023. 

Los bloques y la interna UCR. El nuevo mapa del Congreso en diciembre también tendrá nuevas autoridades y figuras de peso. Negri, lejana toda chance de retener conducción del interbloque, aspirará a controlar la bancada UCR en la Cámara baja. Algo que tampoco tiene asegurado y tendrá que negociar, entre otros, con el propio De Loredo, a quien no lo entusiasma mucho la chance de continuidad de Negri en ese lugar. 

Discusión que se da en dos planos: Congreso e interna radical nacional. Los dos capítulos más atrapantes de un diciembre caliente. 
 

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