Perfil
CóRDOBA
Belgrano

"Yo pongo la cara, como lo hice siempre"

Juan Carlos Olave asume la responsabilidad que le toca como manager y asegura que el club está buscando refuerzos que sepan jugar con la presión.

Olave Belgrano
Refuerzos. Olave, el manager de Belgrano, quiere sumar cinco o seis futbolistas para darle solidez al equipo. | CEDOC PERFIL

Juan Carlos Olave ataja todo lo que le tiran. No rechaza con los puños y mucho menos hace vista. Hay pelotazos que cruzan por su área, la secretaría técnica de Belgrano, y él les pone el cuerpo y el alma. Como lo hacía en sus buenos tiempos en el arco del Pirata. “Acá estoy, dando la cara como siempre”, dice el manager de la “B”.

-Fue duro el último diagnóstico del técnico Diego Osella: “Si seguimos así, nos vamos al descenso”. ¿Lo compartís?

-Y… Si seguimos por este camino, nos vamos. Por eso tenemos que tratar de movernos rápido y bien en un mercado de pases que va ser acotado, y hacer el esfuerzo para tratar de torcer el rumbo.

-¿Qué le pasa a Belgrano?

-Todo el mundo se da cuenta de que al equipo le falta reacción y poder soportar la presión de pelear abajo. Los jugadores parecen atados. En los últimos partidos Belgrano estuvo arriba en el marcador casi siempre y no tuvo la capacidad de sostenerlo. Es obvio que siente el peso de lo que se está jugando y eso habla de un problema de cabeza que debemos corregir. Seguramente también hay un tema futbolístico, pero precisamos una fortaleza mental más importante. Necesitamos futbolistas que sepan jugar con la presión y los que vengan deberán tener esa característica. El club tiene jugadores importantes que por uno u otro motivo no hay podido desarrollar su potencial. Pero ahora no hay margen. El próximo semestre será para los que estén realmente preparados.

-¿Dio resultado el cambio de entrenador?

-Es difícil analizar eso hoy. Veo que el equipo ganó en orden y que ahora tiene cierta identidad, pero en el fútbol todo depende del resultado. Osella llegó a mitad de camino y con un plantel conformado, pero los números no son los que pretendíamos. Con la pretemporada y cinco o seis refuerzos la historia puede cambiar. Pero siempre volvemos a lo mismo: mandan los resultados.

-¿Con qué argumento Belgrano sale a competir en el mercado?

-Desde la parte deportiva es muy difícil seducir a los jugadores. Habrá que convencerlos demostrándoles que estamos en condiciones de salvarnos. Hay que aceptar lo que estamos viviendo y enfrentarlo. Nos debemos haber equivocado, seguro, pero ahora hay que tomar las decisiones del caso y mejorar el plantel. Hay que seguir adelante, aunque no es fácil. Hay muchos jugadores que no quisieron venir en el inicio de temporada.

-La Superliga le sigue dando chances a Belgrano, porque son varios los equipos que lucha por la permanencia: Tigre, San Martín (T), Patronato, San Martín (SJ), Gimnasia, Argentinos, Newell`s y Aldosivi.

-Es cierto, pero necesitamos ganar. Y para ello no tenemos que fijarnos tanto en los demás y levantar nuestro rendimiento. Debemos mejorar en un montón de aspectos. El descenso era un problema de dos temporadas, la anterior y esta. El primer año cumplimos con las pautas fijadas, pero ahora se nos complicó. Nos equivocamos y lo pagamos con resultados.

-¿Cuándo se define el tema de los refuerzos?

-Las decisiones ya están tomadas. Ya nos reunimos con el cuerpo técnico y les entregamos a los dirigentes los nombres de los jugadores que queremos traer y también la lista de los que no van a seguir. ¿En qué puestos buscamos? En todas las líneas. Tenemos que volver a ser un equipo sólido.

-¿Hay autocrítica del lado dirigencial?

-Cada uno sabrá si cometió errores o no. Yo estoy poniendo la cara como responsable del área deportiva, como siempre lo hice. Si cometí errores , al que más le duele es a mí. Y más que a cualquiera, porque siento a Belgrano. En un cargo como el mío se juega con el error constantemente, pero siempre uno actúa pensando que va a hacer un bien. A veces elegís y te equivocás. Otras veces no elegís y tenés que aceptar. Esto es un consenso. No todas las decisiones pasan por una persona. Yo asumo las responsabilidades que me corresponden.

-¿Te molesta que se diga que el empresario Bragarnik es quien trae a los DT y arma los planteles?

-Es que no es cierto. Bernardi no es DT de Bragarnik y ahora no trajimos jugadores de él. Sí es alguien que puede acercar oportunidades porque maneja una gran cantidad de futbolistas, pero no tenemos un compromiso de antemano. Nosotros buscamos a los jugadores, no a sus representantes.

-Desde hace tiempo está instalada en el hincha de Belgrano la idea de que hay muchas divisiones en el club.

-En los momentos difíciles siempre aparecen un montón de rumores que son infundados y que tienen una intencionalidad. Internas no hay. Sí opiniones diferentes, ya que es muy difícil en una estructura como la que tiene Belgrano lograr unanimidad en todo. A unos les pueden gustar más y a otros menos, pero una vez que se toman las decisiones se disipan las diferencias y todos vamos detrás de lo mismo. El equipo es la imagen del club y este mal momento deportivo quizá hace que hoy se vea todo negro, pero Belgrano sigue funcionando como siempre. Y mal no está.

-¿Han llegado ofertas por algún jugador del club?

-No. Pero si llegan se van a escuchar, porque el club necesita dinero para poder reforzar el plantel.

Un año difícil

En la primera mitad del año, con Pablo Lavallén como DT, Belgrano jugó 15 partidos (ganó 5, empató 5 y perdió 5), quedó 13º en la Superliga 2017/2018 y evitó el descenso, aunque no pudo clasificar a la Copa Sudamericana 2019. Después fue eliminado por Platense en 1ª ronda de Copa Argentina, con la conducción interina de Darío Cavallo.

Por la Superliga 2018/2019, primero con Lucas Bernardi y luego con Diego Osella, el Pirata jugó 15 encuentros (2-6-7), y quedó antepenúltimo en la tabla de posiciones y en zona de descenso.

Pretemporada

La “B” volverá al trabajo el 2/1 en Villa Esquiú. Del 7/1 al 19/1 permanecerá en Salsipuedes. Hay gestiones para que juegue tres partidos amistosos antes de reiniciar su participación en el torneo, la última semana del mes como local de Unión de Santa Fe.