viernes 07 de mayo de 2021
CORONAVIRUS Inversión rentable
14-08-2020 16:01

Prevención de pandemias

Para evitar nuevas enfermedades sería necesario que los países más ricos se adelanten a los hechos. Cómo hacerlo y qué importancia tiene evitar la deforestación.

Francisco Colman Sercovich*
14-08-2020 16:01

Las pandemias no son hechos fortuitos, insondables e imprevisibles, sino fenómenos recurrentes producto de cadenas causales complejas y aleatorias, discernibles, predecibles y prevenibles. Avances recientes en el conocimiento científico así lo sugieren.

El beneficio social de prevenir la próxima pandemia en sus fuentes sería enorme, si bien cabe una temprana advertencia: por tratarse de un "mal público" global, atacarlo preventivamente demandaría que aporten más los que más tienen y que nadie pueda apropiarse de los frutos de esa acción a expensas de los demás. En consecuencia, exige sabiduría, solidaridad, capacidad anticipatoria y visión del interés colectivo. ¿Está la humanidad a la altura de esta exigencia? Esto queda por verse. Adoptemos por ahora un cauto optimismo.A la luz de la experiencia de los últimos lustros, incluyendo los recientes episodios de Ebola, SARs-CoV-1 y el actual SARs-CoV-2, no puede descartarse la hipótesis de un nuevo episodio de la gravedad de la actual pandemia en el próximo decenio en caso que no se haga nada para evitarlo. Valga recordar con Kate Brown del M.I.T., durante las últimas tres décadas unas 200 enfermedades infecciosas han irrumpido más de 12 mil veces en el planeta. Por fortuna, en la mayoría de los casos son dañinas pero no llegan a ser mortales.

Durante las últimas tres décadas unas 200 enfermedades infecciosas han irrumpido más de 12 mil veces en el planeta

Del costo agregado de la actual pandemia para la economía global, estimado en unos u$s 15 trillones (15 seguido de 12 ceros), se infiere como baseline de referencia un costo anualizado de una próxima pandemia de unos u$s 1.5 trillones. Por su parte, las inversiones necesarias para evitar ese evento se calculan, siempre a valores corrientes, en unos u$s 25 billones por año (25 seguido de 9 ceros). Más abajo examinamos los componentes de éste costo.

Si la acción global preventiva del caso fuese lanzada sin demora de modo que comience a rendir frutos a tiempo, de ello resultaría una efectividad-costo pecuniaria de u$s 60 por dólar invertido por año. Esto representa un rendimiento anual del 6.000%, sin contar inmensos beneficios intangibles tales como las mejoras en la calidad de vida de la mayoría de la población mundial y la preservación del capital humano. Si bien las pérdidas causadas por una pandemia son repentinas mientras que las inversiones para prevenirla son graduales, suponemos por el momento que esta asimetría se cancela por el hecho de que las inversiones deben ser hechas por adelantado.

Si bien las pérdidas causadas por una pandemia son repentinas mientras que las inversiones para prevenirla son graduales, suponemos por el momento que esta asimetría se cancela por el hecho de que las inversiones deben ser hechas por adelantado

Por simplicidad, omitimos en esta primera aproximación el análisis estocástico, el uso de tasas de descuento y cuestiones distributivas. Veamos ahora cuáles son los supuestos y el punto de partida subyacentes.

Dado que la mayor amenaza se deriva de virus originados en animales y luego transmitidos a los seres humanos, se impone en primer lugar la necesidad de prevenir la deforestación de los bosques tropicales y de regular el comercio de animales salvajes. Este es el principal item de los costos de prevención. A éstos se agregan los costos de establecer sistemas ágiles e integrados de pronta detección y control de brotes infecciosos, vrg. una "biblioteca de genética de virus" que permita identificar nuevos patógenos con la velocidad necesaria como para evitar su diseminación.

Se trata de un desafío y oportunidad únicos para que la humanidad demuestre cómo mejor poner en valor su sabiduría adquirida

¿Porqué la importancia de evitar la deforestación y regular el comercio de los animales salvajes? Sabemos que el V.I.H., el Ebola, el Zika y la saga SARS son enfermedades zoonóticas favorecidas por el hecho de que los humanos compartimos con los animales un pool común de gérmenes. La globalización y nuestro descuido respecto de las modalidades de nuestra interacción con la naturaleza han fomentado su transmisión. Las instancias más destacadas son la afectación indiscriminada de los espacios donde habitan los animales silvestres por vía de la desforestación y la comercialización no regulada de esos animales.

En síntesis, se trata de un desafío y oportunidad únicos para que la humanidad demuestre cómo mejor poner en valor su sabiduría adquirida. A propósito, una última cifra: los países donantes actualmente destinan menos del 3% del total de su asistencia humanitaria a la prevención de riesgos; el resto es asignado a dar respuesta ex-post a la ocurrencia de desastres. Sirva esta referencia como metáfora, puesto que la pandemia no es un desastre natural, sino más bien un fenómeno ecológico. ¿Servirá el hecho de que el Covid-19 haya afectado tan fuertemente a los países ricos para que éstos se decidan a actuar preventivamente en adelante?

 

*: Profesor de Políticas de Innovación Tecnológica, Universidad de Buenos Aires.

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