Por dónde empezar lo que no tiene fin. Se pregunta en los 60, en un borrador, Juan José Saer, y piensa en la producción de su maestro Juan L. Ortiz. En 1970-71 aparecen, con una tirada de tres mil ejemplares, la pionera antología reunida de En el aura del sauce, que si bien confirió mayor reconocimiento de la extraordinaria poesía regionalista no regionalista de Juanele, solapó la recepción de los libros allí compilados de manera individual, en el proyecto original del poeta entrerriano. La nueva Biblioteca Juan L. Ortiz repone la individualidad de esos poemarios en solitario para compreender en cada uno este mundo, roto definitivamente desde Auschwitz, sentía el enorme entrerriano, pero que augura armonía.
Veinte años separan La mano infinita, de 1951, y El Gualeguay, publicado en los 70 por la rosarina Biblioteca Popular Vigil, junto a los poemas El junco y la corriente y La orilla que se abisma. Vistos ahora por separado, en una forma que justamente deja al blanco avanzar y se va retrayendo en los límites de la percepción y lo decible hasta “cuando el río me ahogue”, el postrero verso de Ortiz soñado sin continuidad para su épico poema sobre la historia sensible del río de la juventud. Y que fluye a la interpretación poética de Entre Ríos desde santos guaraníes y caudillos decapitados.
Las nuevas ediciones de Eduner/UNL, con las introducciones de Marilyn Contardi y Sergio Delgado, además de los profusas notas, permiten profundizar en la poesía de Ortiz en aspectos pocos explorados: la sintaxis que “produce la imagen misma de la poesía como un río” en versos “con los ojos de aquel a cuyo borde abrí los míos” ; o las implicancias político-sociales de un idioma en comunión. El Ortiz de “Abril…” en La mano infinita: “Pero las manos, las manos ensangrentadas, se abren en el aire, y el aire tiembla herido,/ y es ahora una serena conciencia despierta, despierta, hacia todos los llamados”.
En el esfuerzo comparable a la mítica edición de los años 90 de las obras completas de Juanele, en este inhospitalario y brutalizado contexto, dos universidades nacionales ponen nuevamente en circulación –catorces libros en total– al mayor poeta argentino del siglo XX. Saer, quien incorpora a Juanele en su medular Glosa, en el personaje de Jorge Washington Noriega, escribe antes de partir para nunca más volver, en los talones, las nubes negras de los 70: “La gente de mi generación se dispersa -en los cuentos de Saer de La mayor, que se abren a su presente tan despiadadamente nuestro–... cada uno ha ido hundiéndose en su propio mar de la lava endurecida: y cuando miman una conversación, nadie ignora que no se trata más que de ruidos, sin música ni significación”. A las orillas del Gualeguay, el ángel del sauce, nombra como si fuera fuego primordial a reconocernos con el Uno y el Ser.
La mano infinita / El Gualeguay
Autor: Juan L. Ortiz
Género: poesía
Otras obras del autor: La orilla que se abisma; El junco y la corriente; La rama hacia el este; El álamo y el viento; Poesía y ética; En el aura del sauce
Editorial: Eduner/UNL, $ 15.000 / $ 25.000