Un pueblo puede perder su tierra y seguir andando. Más difícil es saber qué hacer con los dioses que parecían protegerlo. Esa intemperie sostiene Hombres que caminan entre dioses, la novela del jujeño Pablo Baca, una aventura en la que buscar refugio obliga a discutir quién manda, en nombre de qué y a costa de cuántas vidas.
“Perro Rojo”, hijo del jefe de los Curumatas, sobrevive de niño a un pantano y adquiere una percepción inusual: advierte el peligro antes que los demás. El don lo vuelve un guerrero formidable, pero también lo condena a una vigilancia agotadora. Cuando una matanza expulsa a su pueblo de la selva, esa capacidad es decisiva para conducirlo hacia territorios desconocidos. “Una caravana les anuncia el regreso del Dueño de Todas las Cosas. Esa promesa da un destino a la huida: alcanzar Lago Sagrado donde esperan encontrarlo. Para llegar deberán atravesar desiertos y ciudades cuyos señores disponen de la vida de los extranjeros”.
Baca encuentra su mejor materia en la relación entre creencia y autoridad. “Hombre”, el hermano de “Perro”, nace con graves malformaciones. Su padre lo proclama dios para protegerlo del rechazo de la comunidad y asegurar su supervivencia. El chamán defiende a la divinidad de la selva mientras defiende su lugar. Los sacrificios convierten la muerte ajena en una necesidad sagrada. Sin embargo, lo sobrenatural desborda cualquier explicación por el engaño: los dioses y las metamorfosis participan de la experiencia de los personajes. La novela conserva esa tensión entre el misterio y su administración humana.
Baca despliega su relato en una geografía que enlaza la selva, el altiplano y la costa, y permite pensar el norte como parte de un mundo andino más amplio, donde cada territorio impone otras creencias y nuevas relaciones de poder.
Su prosa gana fuerza cuando se concentra en lo material: el cuerpo que calcula un movimiento, la escasez del agua, las paredes que convierten una ciudad en trampa. Por momentos, el narrador se demora en explicar motivaciones que las escenas ya permiten entrever. La recurrencia del miedo, el destino y el silencio de los dioses da unidad al relato, aunque algunas reiteraciones podrían dejar más lugar a la interpretación del lector. Algo similar ocurre con la sucesión de pruebas, cuyo ritmo se vuelve ocasionalmente más previsible.
“Perro Rojo” se aparta del modelo del héroe ejemplar. Puede salvar a los suyos y degollar a un enemigo indefenso; cuestionar a los sacerdotes y usar el prestigio de lo sagrado. Frente a él, la negativa de “Estrella Errante” a aceptar un matrimonio impuesto señala un límite que su destreza no puede vencer. Allí la aventura adquiere espesor crítico: una comunidad necesita protección, pero también defenderse de quienes la protegen. Baca hace de esa contradicción la inquietud que mantiene viva la aventura: cómo sobrevivir sin quedar sometidos a quienes prometen salvarnos.
Hombres que caminan entre dioses
Autor: Pablo Baca
Género: novela
Otras obras del autor: No esperar nada más de las estrellas; Las cosas perdidas; Veta abajo
Editorial: Aurelia Rivera, $ 27.000