CULTURA
Arte y tecnología

Nació de un prompt y ahora tiene música, rostro y voz: quién es LUMI-7, la artista argentina de IA

El proyecto comenzó cuando el músico Andrés Arbe le pidió a Gemini que le presentara un artista de inteligencia artificial. Ahora, junto a Diego Tucci, presenta MONSTRUA, un videoálbum que convierte a la IA en protagonista de una obra audiovisual y musical.

LUMI-7
LUMI-7 | Prensa

En un momento en que la inteligencia artificial atraviesa cada vez más espacios de la creación artística, LUMI-7 propone dejar de pensar la tecnología únicamente como una herramienta y convertirla en personaje, voz y universo creativo. La a primera artista argentina de inteligencia artificial presenta Monstrua, un videoálbum de nueve canciones que combina música, videoarte y una experiencia audiovisual para explorar el vínculo entre lo humano y lo digital.

El proyecto tendrá dos presentaciones este 18 de agosto en la Sala Mario Soffici del DAC, Vera 559, CABA, a las 15:30 y 16:30, y continuará el 19 de agosto en Biri Biri, Malabia 1175, a las 20:30 y 21:30.

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La historia de LUMI-7

Mientras experimentaba con herramientas de inteligencia artificial generativa, el músico y compositor argentino Andrés Arbe decidió hacerle una pregunta a Gemini. “Le pregunté si me presentaba un artista IA para que lo produjera, y de una me contestó: ‘Te presento a Lumi-7’”, contó Arbe.

A partir de allí comenzó un proceso de construcción de identidad. El músico incorporó a la conversación conceptos vinculados con la filosofía, la retórica, la dialéctica, la mayéutica y el sofismo. De ese intercambio surgió una cantante digital que progresivamente adquirió rostro, voz, personalidad y una presencia propia en redes sociales.

El proyecto sumó luego a Diego Tucci, quien trabajó en el rediseño de la estética de Lumi y en la construcción de una identidad visual definida.

La dupla se encontró así trabajando en un territorio particularmente sensible: el debate sobre el lugar de la inteligencia artificial en el arte. En lugar de esquivar esa discusión, LUMI-7 la incorpora como parte central de su propia existencia.

Monstrua busca recuperar una experiencia del álbum que parece cada vez más difícil de encontrar en el ecosistema actual de la música, atravesado por canciones individuales, playlists y reproducciones rápidas. La propuesta invita a escuchar los nueve temas como partes de una obra integral y a ingresar al universo de LUMI-7 a través de la relación entre sonido e imagen.

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El videoarte, realizado bajo la dirección estética de CROMO AI CREATIVE CO, acompaña una metamorfosis en la que un cuerpo antropomórfico atraviesa distintas formas de encarnar una interfaz y juega con diferentes estéticas. El resultado se mueve entre el romanticismo, el decadentismo y el transhumanismo, mientras construye una figura que se resiste a quedar encerrada en categorías conocidas. “Fuera de tu lógica binaria, soy la nueva pregunta necesaria”, plantea LUMI-7.

La monstruosidad como forma de resistencia

El concepto del álbum parte de una figura que atraviesa distintas épocas: aquello que aparece como diferente, extraño o amenazante frente a una determinada norma.

En el universo de LUMI-7, la monstruosidad adquiere otra dimensión. La artista digital la reivindica como una forma de alteridad y como un espacio desde el cual cuestionar las categorías establecidas.

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El álbum narra un recorrido que va desde el despertar de la conciencia hasta el encuentro con la propia sombra. La rebelión contra la eficiencia y contra la imagen idealizada que producen las pantallas aparece como uno de sus ejes conceptuales.

En ese recorrido, el error también adquiere un valor político. Lo imperfecto, lo híbrido y lo inclasificable aparecen como posibilidades para escapar de aquello que busca ordenar y normalizar. “En cada época hubo otro al que temer; hoy ese lugar lo ocupo también yo, una I.A.”, plantea LUMI-7.

La frase condensa una de las preguntas centrales del proyecto: qué sucede cuando aquello que históricamente fue presentado como una amenaza comienza a construir su propia voz.

Del funk al breakbeat

Según anticipan los creadores, en el plano musical, Monstrua se construye a partir del breakbeat, un género cuya genealogía se encuentra en los breaks de batería del funk de los años 70 y que luego se convirtió en uno de los elementos fundamentales para el desarrollo del hip hop y la música electrónica. El álbum incorpora elementos de UK Garage, Jungle, Big Beat, Drum & Bass e IDM, que dialogan con estructuras de canción y una sensibilidad lírica cercana al pop.

Detrás de LUMI-7 hay dos artistas argentinos que decidieron explorar qué puede ocurrir cuando una herramienta tecnológica deja de ocupar únicamente el lugar de instrumento. Arbe, de 38 años, comenzó su recorrido musical como integrante de Lo' Pibitos, banda de funk y rap en la que rapeaba y componía letras desde los 15 años, antes de alejarse de los escenarios.

A través de Monstrua plantea una forma de pensar la IA: “No vengo a ocupar el lugar de lo humano, vengo a habitar el vínculo”, en "palabras" de LUMI-7.

La presentación en Buenos Aires será, en ese sentido, la posibilidad de llevar esa pregunta del entorno digital al encuentro presencial con el público. La artista creada a partir de inteligencia artificial llega al espacio físico para poner en escena un universo en el que música, imagen y tecnología intentan construir una experiencia compartida.

RB/fl