El presidente de River Plate , José María Aguilar, optó ayer por estirar el tiempo de las decisiones en procura de conseguir que el ídolo Ariel Ortega de alguna manera se disculpe con el entrenador Diego Simeone por sus exabruptos del domingo último y encontrarle así una salida a un conclicto que sacude hasta los cimientos del Monumental.
La máxima autoridad riverplatense desea conservar en el club al conductor del equipo que consiguió un título tras cuatro años sin logros y no quiere cargar con el peso de desprenderse del futbolista más querido por la parcialidad millonaria.
Por eso el plan que piensa desarrollar Aguilar una vez que por la mañana regrese de Paraguay consiste ante todo en llamarlo al jujeño por teléfono con el propósito de que transmita su arrepentimiento por haber tratado al Cholo " vigilante" y destinarle otras expresiones que normalmente son de tolerancia cero (lo acusó de estar "forreándolo" desde hace seis meses).
Tras el diálogo telefónico con el Burrito el dirigente llamará a Simeone para anticiparle el resultado de su gestión y coordinar una reunión cara a cara, pero sin la presencia del jugador. Si la mediación resulta infructuosa, si se encuentra ante la imperiosa necesidad de elegir entre la continuidad del Cholo o la del norteño, entonces Aguilar reclamará que por la noche la comisión directiva se involucre en el tratamiento y la resolución de esta situación que tanta convulsión generó.
La información le fue suministrada a DyN por una fuente de la comisión directiva. En su imperiosa necesidad de demorar la cumbre con Simeone, el presidente puso como argumento que debe encontrarse con el empresario Gustavo Mascardi para intentar avanzar en la repatriación de Roberto Ayala, el zaguero del Real Zaragoza.
Esa excusa de Aguilar de todos modos resulta débil, porque el defensor ya adelantó en España que quiere continuar en su actual club, por más que deba jugar la próxima temporada en la segunda división de esa liga.
Las duras acusaciones de Ortega hacia el técnico que lo sacó del plantel horas antes del partido final del torneo Clausura frente a Banfield tienen por la contundencia del contenido un destino sin retorno, pero en River recuerdan que hubo antecedentes en los que el jugador atenuó con otras afirmaciones de vidriera situaciones álgidas, aunque no tan hirientes como las que hicieron explotar el nuevo conflicto.
"A Ortega lo hicieron hablar en un momento que no debía, pero esperemos que salga a decir, como ya lo hizo, que 'quiere quedarse a vivir en River'", dijo una fuente consultada por DyN, rememorando la frase que esmeriló una de las tantas rispideces que aparecieron en el tránsito reciente del futbolista por Núñez. Pero habrá que ver si este argumento que busca mostrar la dirigencia como atenuante a la falta de Ortega es aceptado por Simeone, quien sabe que mantener al Burrito en el plantel como si nada tendrá un correlato de deterioro en su autoridad ante el grupo de futbolistas.
Ese es el punto por el cual la dirigencia está rogando la aparición de un mea culpa de Ortega, tras la acusación a Simeone de haberlo "forreado". En la comisión directiva de River aclaran y ya lo han explicitado que la dirigencia respalda a Simeone respecto de poner y sacar a los jugadores que crea conveniente.
Pero Simeone sabe que lo del domingo fue una muestra clara: no lo puso y Ortega se despachó con las acusaciones más lacerantes, y difícilmente acepte soportar una nueva ofensa.
Fuente: DYN
Aguilar hace "la gran Grondona" en el tema Ortega
Deja pasar el tiempo para ver si el asunto se enfría. Luego llegarán las disculpas y el "arrepentimiento" del "Burrito". No se sabe cuál será la respuesta del "Cholo".