Vaya uno a saber si le pareció sexy "esa cosita amarilla" que volaba de un lado a otro de la cancha. Tal vez quiso aprender de tenis o pedirle un autógrafo a David... Lo cierto es que todos festejaron con una sonrisa la simpática audacia de un pajarito que se animó a posarse en la red en medio del vibrante encuentro que mantuvieron Nalbandian y el español Navarro Pastor.
El audaz visitante mostró nervios de acero y no se dejó asustar por los feroces saques de 200 kilómetros por hora que intercambiaban el cordobés y el español, sacudió sus plumas con elegancia gorriona, hasta que cuando comprobó que la pelota no tenia alas y era de goma, se fue (o mejor dicho, se voló) decepcionado.
Fue el único espectáculo gratuito que ofreció la jornada del impresionante y supermillonario US Open. Sólo falta saber si "volverá para la final"...
David tuvo un espectador "caído del cielo"
Cuando el cordobés batallaba con Navarro Pastor, un pajarito se posó en la red e hizo sonreír a todos. Miró con curiosidad gorriona, no vió a nadie conocido y estaba apurado, porque se fue volando.