Empezó a correr por miedo al bisturí y no paró más. Luis Gómez, el hombre que paso a paso y kilómetro a kilómetro fue dejando atrás la obesidad y una posible operación de rodilla, ya tiene un nuevo objetivo: cruzar los Estados Unidos -su tierra natal- de costa a costa. “A lo Forrest Gump”, como dice él, unir San Francisco y Washington con sus piernas como único motor y con el fin de recaudar fondos para la organización Médicos Sin Fronteras.