River venció a Huracán en un partido con tres penales sancionados, el último a instancias del VAR. El juez Ramírez demoró nueve minutos en tomar la decisión, levantando la temperatura en Parque Patricios.
El estilo de conducción de Nicolás Ramírez le vale un protagonismo que los árbitros no deberían tener para el normal desarrollo de los partidos, y esto también aplica al uso de la tecnología.

A la discutida performance de los árbitros, el Fútbol Argentino también suma ineficiencia en la aplicación del protocolo VAR, por fuera de la decisión en sí.
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NZ/ff