A dos días de correr en el Gran Premio de Australia de Fórmula 1, el británico Lewis Hamilton fue detenido por la policía australiana por conducir en Melbourne con exceso de velocidad, informó la prensa internacional. Se trata de la segunda vez que el piloto es detenido por el mismo motivo.
Fue el mismo Hamilton quien lo admitió hoy a través de un comunicado difundido por su equipo, McLaren. "Esta tarde, estaba conduciendo de una manera demasiado exuberante y, como consecuencia, fui parado por la policía", aseguró el piloto, quien usó el comunicado público para pedir disculpas.
"Lo que hice fue estúpido y quiero disculparme por ello", concluyó el campeón del mundo de 2008, que en 2007 fue multado con 600 euros y el retiro del carnet de conducir por un mes por la policía francesa a raíz del mismo motivo. Ayer, el británico logró el mejor tiempo durante la sesión de ensayos libres en el circuito de Albert Park de Melbourne, donde el domingo se celebrará el Gran Premio de Australia, segunda prueba del Mundial de Fórmula 1.