Circuito de Zolder, Bélgica, sábado 8 de mayo de 1982. Por la mañana, las pocas gotas del día anterior se han transformado en un diluvio. Ha llovido durante toda la noche. Ahora, a la una de la tarde, la pista está seca, el viento es casi nulo y por momentos sale el sol. La última sesión de clasificación está a punto de comenzar. Es también, como siempre, la última oportunidad que tienen los pilotos de mejorar sus posiciones en la grilla.
Unos minutos después, el francés Didier Pironi con su Ferrari es el primero en hacerlo: salta de la ubicación decimoquinta del día anterior a la cuarta.
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