Una sonrisa inmensa le cubrió el rostro mientras, todavía incrédula, daba saltos sobre el polvo de ladrillo de Philippe Chatrier, el court central del estadio en donde se juega Roland Garros. En sus ojos celestes se reflejó la ovación de un público que la aplaudió de pie porque, más allá del histórico partido que acababa de protagonizar, quienes la vieron lograr la hazaña festejaron la entereza de una mujer que dejó fuera de juego a una de las jugadoras más poderosas del mundo apenas un año después del momento más doloroso de su vida.
Para la Virginie Razzano profesional, esa que hoy buscará avanzar a tercera ronda del segundo Grand Slam del año frente a la holandesa Arantxa Rus, el triunfo sobre Serena Williams fue perfecto: tras un partido épico, eliminó a la número cinco del mundo por 4-6, 7-6 y 6-3. No fue tampoco una derrota más para la exnúmero uno. Razzano será de ahora en más para ella la mujer que desde el puesto 111 del ranking la dejó por primera vez fuera de competencia en la primera ronda de un Grand Slam (ganó en las 46 presentaciones que jugó desde su debut) y manchó su marca de 17 victorias y ninguna derrota durante 2012 en polvo de ladrillo. Para la Virginie Razzano mujer, el grito de desahogo que disparó después del punto que le dio la victoria, la felicidad que transmitió con todo su cuerpo, fue una conquista ante el dolor, frente al vacío que le dejó hace un año quien fue su guía dentro del mundo del tenis, quien además fue y será para ella, por siempre, el amor de su vida.
Virginie Razzano, la "viuda de París"
Emocionó dos veces al público parisino: tras perder a su pareja y luego de vencer a Serena Williams. Su historia.