3rd de March de 2021
ECOLOGíA Investigación especial
27-01-2021 13:25

Milla 201: el punto más caliente de la pesca ilegal en el país

Más allá de las 200 millas de la costa argentina, los recursos marinos de la columna de agua están libres para la explotación de cualquiera. Cientos de buques ilegales acechan la zona..

ECO HOUSE
27-01-2021 13:25

A inicios de este año, reportes oficiales señalaron la presencia de 105 buques en la milla 201, mientras que 43 navegaban desde el sur hacia esa zona y otros 50 llegarían desde el este. Para la misma fecha, esperando el paso en el estrecho de Magallanes se encontraban otras 23 embarcaciones mientras que 77 pesqueros avanzaban por el Pacífico.

El total de embarcaciones podría superar las 500 una vez que se consolide la flota en el lugar, aunque a ciencia cierta es dificil saber el número real: los buques ilegales suelen apagar sus radares para no ser monitoreados y poder violar áreas donde la pesca está prohibida.

La milla 201 representa uno de los puntos más calientes en el mundo para la pesca de especies marítimas de valor comercial. Bordea la Zona Económica Exclusiva Argentina, franja marítima que se extiende desde el límite exterior del mar hasta una distancia de 200 millas náuticas, en la que buques extranjeros no tienen habilitación para la actividad pesquera.

La mayoría de las operaciones ilegales que allí se llevan a cabo son bajo la bandera de buques orientales y españoles que se sitúan sobre la milla 201. Las embarcaciones en cuestión se mueven dentro de las 200 millas, tan solo para correrse hacia la milla 201 cuando notan la presencia de controles de la Armada Argentina. Dicha maniobra los libera de la infracción e imposibilita la acción por parte del Estado argentino, lo que la convierte en un área gravemente vulnerada por la práctica de la pesca ilegal.

Ecosistemas en peligro. La FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), estima que alrededor del 33,1% de las poblaciones de peces del mundo están sobreexplotadas, y según una investigación de Science Advances, el 86% del esfuerzo pesquero global se encuentra en manos de cinco países: China, Taiwán, Japón, Corea del Sur y España.

De los primeros cuatro, suelen provenir flotas de barcos pesqueros ilegales que acechan el límite exterior de la Zona Económica Exclusiva Argentina y otros de la región. Las prácticas ejercidas por la industria pesquera en esta área son altamente destructivas, amenazan el ambiente y la economía de los estados afectados, y continúan debilitando las normas establecidas por los acuerdos internacionales en la materia, tal y como quedó reflejado en las recientes denuncias a barcos chinos y coreanos por la cacería ilegal de fauna marina protegida en aguas argentinas. 

A esta problemática se suma, además, el impacto de la exploración sísmica en los ecosistemas marinos, una práctica que consiste en la realización de bombardeos acústicos para localizar pozos de petróleo en el fondo del mar. Este tipo de actividad provoca un impacto en más de 300 mil km2, una superficie equivalente a la provincia de Buenos Aires, y afecta a la biodiversidad marina, en especial a los mamíferos como ballenas y delfines.

Tomando en cuenta el panorama detallado y contextualizándolo en la crisis climática y ecológica que atraviesa el mundo, resulta sumamente necesario encarar un 2021 apelando a la construcción de políticas de Estado que trasciendan las fronteras y las gestiones gubernamentales, para generar acciones coordinadas y sostenibles en el tiempo que contribuyan a proteger los ecosistemas marinos de la región y el mundo.

 

 

 

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