7th de March de 2021
ECOLOGíA Opinión
09-10-2020 15:19

No hay futuro que se mantenga sobre sus cimientos, si incendian nuestro presente

Luego de los focos de incendios en las provincias, comenzó a crecer un gran movimiento que reclama por el deterioro de políticas en materia ambiental y en pos de una justicia ecológica.

09-10-2020 15:19

En el último mes, hubo varios eventos en materia ambiental: el 21 de septiembre el gobierno de Alberto Fernández invitó a distintas organizaciones en agenda ambiental para discutir, en una mesa ampliada, un nuevo Plan de Políticas Ambientales impulsado por el Ministro de Ambiente Juan Cabandié, que incluye el despegue de una Ley de Educación Ambiental, la implementación del Plan Integral Casa Común, el Plan de Erradicación de Basurales a Cielo Abierto y el Programa Nacional de Prevención de Incendios. Compartieron sus voces distintos sectores de la sociedad civil como la Unión de Trabajadores de la Tierra; Alianza x el Clima; Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores; Brigadistas; Jóvenes por el Clima y más.

Ante esta invitación, muchos compañeros tuvieron la oportunidad de hablar, incluyendo a Mercedes Pombo de Jóvenes por el Clima. Ella expresó la deuda ambiental y fue la única de todos los expositores que nombró la urgencia de la Ley de Humedales.

Críticas. A partir de esta iniciativa, fueron muchas las críticas que se hicieron. Pero la más popular nos dice que nada de esto alcanza. Porque mientras debaten tentativas con respecto a la futura Ley de Educación Ambiental, nuestro país está en llamas.

Porque no hay futuro que se mantenga sobre sus cimientos si incendian nuestro presente.

Luego, en la semana del 28 de septiembre, el Gobierno de la Nación avanza con la reforma de la Ley de Bosques, que fue muy repudiada por grandes entidades ambientalistas.

Solamente en Córdoba, hay más de 200 mil hectáreas incendiadas, la provincia está declarada en Alerta Amarilla. Más de 10 provincias se encuentran bajo fuego. Según el Servicio Nacional de Manejo del Fuego del día martes 6 de octubre, “el fuego genera una alteración significativa en el sistema natural que provoca: la pérdida de biomasa, estructura vegetal, fragmentación de hábitats y pérdida de especies endémicas de la región. Se ven afectados los servicios ecosistémicos que brindan los distintos ambientes, como los valiosos servicios que aportan humedales y bosques” (…) “El impacto más notorio sobre la fauna se presenta en la pérdida de su hábitat y nichos ecológicos, reduciendo la diversidad y su abundancia relativa. Por otro lado, mientras la destrucción de los hábitats de los animales afecta fuertemente a las especies con menor movilidad, otras escapan del incendio refugiándose en otros sitios. A su vez, generan una presión sobre el nuevo ambiente en el que se refugian y provocan desequilibrios en el ecosistema.” Y aseguran que el 95% de los incendios son provocados por la mano humana.

Dejemos de demonizar el fuego. La responsabilidad es del Estado, de la falta de políticas públicas ambientales que venimos pidiendo hace años, y de las grandes empresas contaminantes que priorizan las ganancias ante la responsabilidad colectiva del cuidado y preservación de la tierra.

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