Tras la desregulación del mercado de alquileres impulsada por el DNU 70/2023 y en un contexto en el que las expensas ya funcionan como un "segundo alquiler", los amenities se convirtieron en un factor que encarece el costo de vivir en la Ciudad de Buenos Aires. El fenómeno ya empieza a influir en las decisiones de quienes buscan alquilar: los edificios con mayores servicios pierden atractivo frente a opciones más austeras, donde los gastos mensuales son más bajos.
En los últimos años, desarrollos de barrios como Palermo, Belgrano, Caballito y Villa Crespo multiplicaron la incorporación de piletas, gimnasios, salones de usos múltiples (SUM) y espacios de coworking. Lo que comenzó como un diferencial para captar compradores e inquilinos hoy también implica un costo permanente que se traslada a las expensas.
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Un informe elaborado por la plataforma de gestión edilicia Octavo Piso sobre una base de 200.000 usuarios del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), confirma esa tendencia. Los edificios tradicionales de la Ciudad, sin amenities, registran expensas promedio de $213.240, mientras que en aquellos que cuentan con servicios comunes el monto asciende a $263.720. La diferencia alcanza el 23,67%.

La explicación está en el mantenimiento cotidiano de estos espacios: limpieza, insumos, personal, reparaciones y servicios que deben sostenerse todos los meses y que terminan impactando de manera directa en el presupuesto de propietarios e inquilinos.
El SUM, el rey de los amenities
El relevamiento también muestra cuáles son los servicios más habituales en los edificios porteños. El SUM lidera ampliamente el ranking y está presente en el 49,6% de los desarrollos que ofrecen amenities.
Le siguen las parrillas, presentes en el 21,7% de los edificios, y las terrazas con parrilla, que alcanzan el 9,7%. Más atrás aparecen el laundry (7,4%), la pileta (3,5%), los espacios de coworking (1,9%) y los gimnasios (1,6%). En cambio, servicios como jacuzzi, sauna o microcine son excepcionales y aparecen en un número reducido de emprendimientos.
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Los datos muestran que los espacios destinados al encuentro y la vida social concentran la mayor parte de la infraestructura recreativa de los edificios porteños.
Consultoras inmobiliarias coinciden en que quienes buscan alquilar ya no comparan únicamente el valor del contrato. Hoy calculan el costo total de ocupar una vivienda: alquiler, expensas y servicios, una ecuación que, en muchos casos, absorbe entre el 40% y el 50% de un salario promedio.
Pagar dos veces
En muchos edificios porteños, los residentes deben pagar un cargo adicional cada vez que quieren utilizar algunos de los espacios comunes, a pesar de que su mantenimiento ya está contemplado en la liquidación mensual.
El informe de Octavo Piso, al que tuvo acceso PERFIL, muestra que reservar el SUM cuesta, en promedio, $20.000, mientras que el uso de una parrilla parte de los $15.000 por jornada. En edificios de mayor categoría, la tarifa escala aún más: alquilar un quincho equipado o un SUM con prestaciones premium puede costar entre $100.000 y $150.000 por evento.

Desde Inquilinos Agrupados advierten que ese escenario redujo el margen de elección de quienes alquilan. "Muchas veces el inquilino no decide si quiere o no esos servicios. Es la oferta disponible la que ya viene con esa estructura de gastos", sostienen.
La diferencia se amplía todavía más en los barrios privados del Gran Buenos Aires. Según el informe de Octavo Piso, las expensas promedio de los countries con amenities alcanzan los $636.310, frente a los $443.223 que pagan aquellos sin estos servicios, una brecha del 43%. En esos desarrollos predominan instalaciones deportivas de gran escala, como canchas de tenis, presentes en el 31,1% de los complejos, y de fútbol (23%), cuyo mantenimiento demanda una inversión permanente.
A esos costos se suman los cargos por el uso de algunos espacios comunes. El relevamiento indica que reservar un SUM en un barrio privado ronda los 32 dólares, mientras que una cancha de fútbol 11 cuesta alrededor de $50.000 y las reservas para jugar al pádel oscilan entre $15.000 y $30.000, según el horario y las instalaciones disponibles.
GD/fl