ECONOMIA
Salvataje financiero

Argentina retiene el apoyo económico de Estados Unidos, pero la fragilidad de Donald Trump enciende luces amarillas

Se analiza el futuro del blindaje financiero y la aplicación del pacto comercial ante el impacto de la política doméstica en la imagen de Trump, la guerra con Irán y las silenciosas exigencias del FMI se sumaron a la escena.

Milei Trump
Milei Trump | CEDOC

Argentina tiene asegurada la continuidad del apoyo económico de Estados Unidos y la supervivencia del acuerdo comercial, pero bajo una condición: que Donald Trump mantenga su fortaleza política interna. Con esa garantía sobre la mesa, el Gobierno busca cerrar la segunda revisión con el Fondo Monetario Internacional (FMI), sabiendo que cuenta con el respaldo irrestricto de la Casa Blanca.

Pero en el tablero oficial ya se encendieron luces amarillas: la seguidilla de derrotas electorales locales que acumula Trump en su país y la incertidumbre sobre el impacto en su imagen que podría generar la guerra con Irán aparecen por el frente externo; y las advertencias técnicas que la propia cúpula del FMI empezó a dejar trascender sobre incumplimientos y debilidades del programa económico se sumaron al escenario interno.

El golpe del fallo de la Corte Suprema de los Estados Unidos que declaró inconstitucional el abanico de aranceles globales aplicados por el republicano abrió una incógnita sobre el reciente tratado bilateral con Argentina. El fallo no solo desactiva su principal arma de política exterior, sino que abre la puerta para que las empresas importadoras exijan la devolución de los fondos tributados bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA). Se calcula que el Tesoro norteamericano había recaudado más de USD 133.000 millones por esta vía.

Fuentes cercanas a la administración republicana aseguraron a PERFIL que Trump garantizará el cumplimiento de lo pactado, aunque admitieron que la Casa Blanca deberá explorar nuevos vericuetos legales y un andamiaje jurídico distinto para sostenerlo. Se trata de un esfuerzo por transmitir tranquilidad frente a una decisión que debilita la figura presidencial, más allá de que el máximo tribunal no ordenó un mecanismo de devolución automática, lo que anticipa un largo e intrincado proceso de litigios en tribunales inferiores.

El desgaste electoral republicano

El frente judicial no es el único dolor de cabeza para el principal aliado internacional de Javier Milei. El termómetro social marca un desgaste progresivo a las puertas del inicio de la carrera hacia las midterms (elecciones de medio término) de noviembre de 2026. Entre fines del año pasado y principios de este, el Partido Republicano acumuló seis derrotas electorales consecutivas a nivel local.

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La ola de reveses incluyó distritos de peso: perdieron las alcaldías de Miami (Florida), Roswell (Georgia) y Albuquerque (Nuevo México), cedieron terreno en las elecciones municipales del área metropolitana de Nueva York y Nueva Jersey, y sufrieron derrotas simbólicas en el Senado Estatal de Texas y en el 7º Distrito de Tennessee. Las encuestas nacionales reflejan este declive, con una imagen presidencial que apenas retiene un 40% de valoración positiva frente a un 60% de rechazo.

Aunque, operadores que mantienen vínculos aceitados con el establishment norteamericano explicaron a este medio que la dinámica electoral estadounidense podría replicar un fenómeno argentino reciente: un oficialismo que sufre duros castigos en los armados locales o provinciales, pero que logra revalidar su fortaleza en los comicios nacionales traccionado por la figura presidencial.

El modus operandi del FMI y el límite del friendshoring

Mientras Trump asimila los golpes, una delegación encabezada por el viceministro, José Luis Daza, y el director del BICE, Martín Vauthier, rinde examen en Washington ante el Fondo. En público, el organismo de crédito mantiene las formas y habla de "muy buenos avances". En privado, el tono parece ser más exigente.

Fuentes diplomáticas explicaron que el staff tiene el modus operandi de habilitar a un vocero para dejar trascender señalamientos técnicos que hacen las revisiones. En este caso, según se publicó en versiones periodísticas, el Fondo hace sentir su malestar sobre tres puntos críticos: la decisión oficial de no actualizar el índice de precios (IPC), la dinámica de compra de reservas del Banco Central (BCRA) bajo el cepo, y el peso de los juicios pendientes en el exterior. Sobre este último punto, la luz de alerta brilla sobre el pleito por los bonos atados al PBI, que ya tienen un fallo firme en el Reino Unido por unos USD 1.000 millones y que podrían quedar habilitados para su ejecución en la justicia de Estados Unidos.

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Un antecedente que muestra el vínculo entre la política interna estadounidense y el alcance del apoyo económico a Milei, la relación que Trump quiere mostrar como garante del friendshoring. Cuando el secretario del Tesoro, Scott Bessent, habilitó la arquitectura para un bailout de USD 20.000 millones hacia la Argentina, el frente interno de la administración estadounidense ya había sumado cuestionamientos.

En simultáneo al giro que apalancó al Gobierno, el Ministerio de Economía eliminó retenciones agropecuarias y abrió una ventana comercial que fue rápidamente aprovechada por compradores de China para abastecerse de granos baratos en medio de la guerra comercial.

La maniobra desató la furia del establishment rural estadounidense y el propio Bessent lanzó una advertencia a Caputo: que no vuelva a tocar los derechos de exportación para salvar la liquidez.

AM