ECONOMIA
TODOS LOS INGRESOS PERDIERON

En un año, el costo de los servicios pasó de representar el 58% al 77% de un salario mínimo

Los sueldos crecieron muy por debajo de la variación de la canasta de servicios para un hogar promedio. En el caso del gas natural, por ejemplo, el incremento entre noviembre de 2023 y junio de 2026 fue del 2.073%. En un año, medido en esta canasta, el valor de un salario mínimo perdió casi 20 puntos porcentuales. Qué explican estos números.

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Servicios. Se sextuplicaron las boletas para las familias. | NA

El costo de los servicios como parte del salario puede ser un buen parámetro para medir dos cosas: la evolución misma de los ingresos y en qué medida el actual cálculo de inflación es representativo de lo que pasa en los hogares argentinos. Una de las muestras más concretas es que, en el último año, el valor de esa canasta pasó de representar un 58% del Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM) a un 77%.

En junio de este año el Gobierno fijó por decreto un piso de sueldos de $ 367.800, un 17% más que en igual periodo de 2025 ($ 313.400). En el mismo mes, de acuerdo con las estimaciones del Observatorio de Tarifas y Subsidios de la UBA y el Conicet, un hogar promedio del AMBA sin subsidios necesitó $ 282.758 para cubrir canasta de servicios (electricidad, gas, agua y transporte), un 54% más que en 2025, cuando ese monto era de $ 183.496.

Algo similar pasó con el salario promedio medido por el Indec: durante el primer trimestre de este año el organismo lo estimó en un total per cápita de $ 728.008, un 34% más que en el mismo periodo de 2025 ($541.198). Con una inflación como la mencionada más arriba en el valor de los servicios básicos no es difícil entender que también perdieron: estos representaron un 12,7% del sueldo en 2025 y escalaron al 15% en 2026.

Siempre considerando el cálculo de inflación oficial, el salario que más valor real perdió entre abril de 2025 y el mismo mes de 2026 (de acuerdo con las estimaciones más recientes del Instituto Argentina Grande) fue el mínimo: un 10% en un año. Le siguieron los públicos provinciales, con un 7,1% de caída; el privado registrado, con un 2,3%; y el público nacional, con un 0,3%. Entre 2023 y 2026 el descenso fue más pronunciado: del 40,1% para el SMVM, 38,3% en el caso de los empleados públicos nacionales, 14,2% para los sueldos públicos provinciales y 5,3% de reducción para el sector privado registrado.

Para Hernán Herrera, coordinador del área de economía de ese instituto, uno de los principales problemas es la falta de actualización del cálculo del índice de precios al consumidor (IPC). “Se iba a actualizar como una canasta que le dé más preponderancia a los servicios que la actual, y eso es importante porque justamente todo el acomodamiento de precios relativos que hizo el gobierno pegó por ahí”, explicó en comunicación con PERFIL.

“El gobierno tiene una posición respecto de los precios relativos que es una clásica posición conservadora, donde se ajusta a los que menos tienen”. El problema, continuó, es que esto tiene “connotaciones de irracionalidad económica” en la medida en que “cuando se les quita recursos a las mayorías el mercado se achica, no se agranda”.

El precio del gas natural, con un 2.073% de incremento

Entre noviembre de 2023 y junio de 2026 el gas natural lidera el ranking de los precios que más escalaron: un 2.073%. Le siguieron el transporte (1.354%), el agua (555%) y la electricidad (494%). En términos generales, la canasta de servicios subió un 919% desde el comienzo de la actual gestión, muy por encima de la inflación general desde entonces (236% de acuerdo con el estudio de la UBA). En el último año el incremento más importante fue en el transporte (75%). El costo del resto de los servicios creció entre un 37% y un 48%.

El reporte aclara que en los hogares del AMBA se pagan tarifas de servicios públicos que, en promedio, cubren el 58% de los costos: el Estado se hace cargo del 42% restante.

Sin embargo, hay otros ajustes en los servicios que quedan fuera de ese informe, que contempla a las personas que tienen gas natural. En el caso de las garrafas, por ejemplo, según señala el IAG, el gobierno congeló por dos años el subsidio y eliminó los precios máximos: los más perjudicados son los hogares con menos recursos, donde –según el Registro Nacional de Barrios Populares–, el 85,8% de las familias utiliza este insumo para cocinar. El precio de las garrafas se incrementó en un 842% desde noviembre de 2023.

En relación al transporte, y desagregado por tipo, el IAG registró un incremento del 2.735% para el boleto en tren, del 1.874% en el subte y del 1.248% en los colectivos. “En este contexto, en lo que va del año, los viajes en colectivo cayeron un 10% contra el mismo periodo de 2023, un 15% los viajes en tren y un 20% los viajes en subte”.

Desde hace algunos años, organismos como la Cepal estudian el fenómeno de la “pobreza energética”: se trata de una medición que estima el grado en que una familia puede acceder a los servicios básicos y el porcentaje de salario que debe invertir en ellos. Ese porcentaje, para no pasar el umbral, no debería ser superior al 10%.