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El Riesgo País cede a 426 puntos en el inicio del segundo semestre y consolida su tendencia a la baja

El indicador elaborado por JP Morgan extendió su racha bajista en la jornada financiera de este miércoles. En un escenario marcado por las expectativas económicas de la segunda mitad del año, el índice clave para los inversores internacionales disminuyó su brecha respecto al rendimiento de los bonos del Tesoro norteamericano.

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El Riesgo País registró una contracción durante la primera jornada de operaciones correspondientes al mes de julio, extendiendo el comportamiento descendente evidenciado a lo largo de las ruedas previas. De acuerdo con los datos provistos por Rava Bursátil, el termómetro elaborado por el banco de inversión JP Morgan recortó posiciones, consolidando un margen de sobretasa considerablemente menor al pico anual reportado durante el mes de marzo, en sintonía con la evolución de los títulos de deuda soberana.

El dólar blue cerró en alza este miércoles 1 de julio y el Banco Central volvió a comprar dólares

Al cierre de las operaciones financieras de este miércoles 1 de julio el Riesgo País de Argentina se ubicó exactamente en los 424 puntos básicos, manifestando una variación diaria a la baja de -0,50% con respecto al valor registrado en la rueda previa. Los registros oficiales arrojaron que, durante la rueda, el indicador anotó un valor de apertura de 426 puntos, tocando un techo máximo de 428 puntos y descendiendo hasta marcar un mínimo intrahorario de 424 puntos básicos, cifra con la que finalmente concluyó el día.

La evolución del Riesgo País en la última semana

La trayectoria del índice bursátil durante las últimas jornadas hábiles expone un proceso de estabilización y retroceso paulatino de los niveles de sobretasa exigidos. El indicador financiero había finalizado la jornada del martes 30 de junio en los 426 puntos básicos, tras registrar máximos y mínimos de 431 y 426 unidades respectivamente, lo que implicaba una merma que se profundizó con el inicio definitivo del mes de julio.

Hacia el comienzo de la semana, específicamente el lunes 29 de junio, el índice medido por el JP Morgan había concluído en la zona de los 431 puntos básicos. Esta evolución de corto plazo constata una regularización a la baja frente al comportamiento manifestado a finales del período anterior, cuando el índice promediaba valores sutilmente superiores, consolidando un sendero decreciente continuo desde que se iniciara el ciclo comercial semanal.

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Qué es el Riesgo País

El denominado "Riesgo País" es, técnicamente, el Índice de Riesgo País de Argentina (EMBI+), un indicador de referencia internacional desarrollado de manera continua por la entidad bancaria norteamericana JP Morgan. Este instrumento estadístico se constituye como una herramienta fundamental para el análisis de los mercados emergentes, puesto que es seguido diariamente por inversores institucionales, corporaciones internacionales y pequeñas y medianas empresas con el propósito de optimizar la toma de decisiones estratégicas de financiamiento y colocación de capital.

La arquitectura metodológica de este índice se fundamenta en medir la sobretasa o diferencial de rendimiento ("spread") que los bonos soberanos emitidos por el Estado argentino deben pagar en comparación con el interés que rinden los bonos del Tesoro de los Estados Unidos. Debido a que los instrumentos de deuda pública norteamericanos son catalogados convencionalmente por la comunidad global del mercado financiero como activos libres de riesgo crediticio, la brecha o distancia matemática remanente se traduce de forma directa en el costo de capital de la nación emisora.

El puntaje del indicador se expresa formalmente en puntos básicos, bajo una equivalencia matemática exacta en la cual cada 100 puntos básicos reportados reflejan un 1% adicional de interés anual sobre la tasa estadounidense. En términos operativos prácticos, una elevación sostenida en el Riesgo País señala que los agentes e inversores extranjeros exigen una tasa de retorno significativamente más alta para adquirir la deuda local debido a una percepción incrementada de vulnerabilidad macroeconómica o de dificultades para el cumplimiento pleno de las obligaciones financieras asumidas por el sector público soberano.