ECONOMIA
Poder adquisitivo en baja

Jubilados en crisis con un bono congelado en $70 mil que no cubre ni la mitad de la canasta de alimentos

El refuerzo extraordinario fue ratificado para julio mediante el Decreto 532/2026 y continúa sin modificaciones tras más de dos años. Distintos relevamientos muestran que los gastos esenciales de los adultos mayores siguieron aumentando, especialmente en rubros vinculados al consumo diario y la salud.

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Jubilados | Cedoc

El Gobierno confirmó para julio el pago del bono extraordinario previsional de hasta $70.000 para jubilados y pensionados de la ANSES, un refuerzo se mantiene congelado desde marzo de 2024. Mientras los haberes se actualizan por movilidad, el bono permanece sin cambios en un contexto de aumento de precios en alimentos, medicamentos y otros gastos esenciales de los adultos mayores, lo que reabre el debate sobre su poder de compra real.

Jubilados: el Gobierno confirmó el bono de $70.000 para julio, que sigue congelado desde 2024

La medida fue oficializada mediante el Decreto 532/2026 y alcanza a jubilados, pensionados, beneficiarios de la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) y titulares de pensiones no contributivas. Quienes perciban un ingreso equivalente o inferior al haber mínimo cobrarán el bono completo de $70.000.

Sin embargo, la comparación entre los precios de marzo de 2024 y los actuales muestra una fuerte pérdida de capacidad de compra del refuerzo. De acuerdo con los relevamientos de Consumidores Libres, la misma canasta compuesta por productos de almacén, frutas, verduras y carnes que en marzo de 2024 costaba $68.170, en junio de 2026 alcanzó los $143.350.

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Esto significa que el bono de $70.000 permitía cubrir prácticamente la totalidad de esa canasta dos años atrás, mientras que actualmente no alcanza para afrontar ni la mitad de ese mismo conjunto de productos. La diferencia refleja el impacto acumulado de los aumentos sobre bienes básicos de consumo.

Alimentos y medicamentos, entre los gastos que más presionan

Los datos de Consumidores Libres muestran que el rubro carnes pasó de $29.100 en marzo de 2024 a $77.600 en junio de 2026. En tanto, los productos de almacén aumentaron de $25.040 a $42.850 y frutas y verduras de $14.030 a $22.900.

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La presión sobre el presupuesto de los jubilados no se limita a la alimentación.

La Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires informó que una pareja de adultos mayores propietaria de su vivienda necesitó en mayo de 2026 un total de $1.622.654 para cubrir su canasta de consumo mensual.

Dentro de ese presupuesto, los alimentos representaron $609.779, los gastos de salud alcanzaron $174.530 y los bienes personales sumaron $227.015. Para una pareja jubilada inquilina, el costo total ascendió a $2.835.928 debido al peso de los gastos vinculados a la vivienda.

A esto se agrega la evolución de los medicamentos. Según el Índice de Precios de Medicamentos elaborado por la Defensoría, en mayo los remedios registraron un incremento promedio del 2,3%. Los mayores aumentos correspondieron a analgésicos y medicamentos cardiovasculares y para la presión, con una suba promedio del 2,9%.

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El bono sigue igual mientras aumentan los gastos básicos

La continuidad del bono en $70.000 desde marzo de 2024 contrasta con la evolución de los costos relevados por distintas entidades. Mientras el refuerzo no registró modificaciones, la canasta de alimentos medida por Consumidores Libres más que duplicó su valor en el período.

El propio decreto que oficializó el pago ratificó que el monto del beneficio seguirá siendo el mismo para quienes cobran la jubilación mínima. Además, estableció que el bono tendrá carácter no remunerativo, no estará sujeto a descuentos y no será computable para otros conceptos.

ANSES oficializó el calendario de pagos de julio de 2026

Por último, la comparación muestra que el refuerzo extraordinario mantiene su valor nominal, pero enfrenta una realidad diferente en términos de consumo. Si en marzo de 2024 alcanzaba para cubrir casi por completo una canasta básica de alimentos relevada por Consumidores Libres, en junio de 2026 sólo permite afrontar una parte de esos mismos gastos, mientras los costos de salud y medicamentos continúan sumando presión sobre el presupuesto de los adultos mayores.

GZ/LR